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Teoría de la educación contemporánea

Teoría de la educación contemporánea
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Teorías
Se entiende por teoría un cuerpo de conocimientos o creencias que permiten explicar hechos, situaciones o procesos en cualquier tiempo. La teoría es un instrumento para establecer una explicación, interpretación comprensión o predicciones razonadas sobre objetos, hechos o fenómenos, naturales, sociales y culturales.

La teoría educativa es un conjunto de principios, orientaciones y recomendaciones interconectadas y estructuradas para influir sobre la actividad educativa. La pedagogía permite seleccionar y resignificar los aportes de las demás disciplinas y producir y enriquecer su propio conocimiento, a partir de sus postulados y los que a ella se le ofrecen en la relación interdisciplinaria que le es connatural. Esta condición de la pedagoga permite al educador recurrir al ámbito de la teoría con el fin de establecer y derivar principios para enfocar la práctica educativa y prescribir orientaciones sobre procesos comprometidos en ellas.

Modelos pedagógicos y sus componentes
Un modelo pedagógico es un conjunto de mensajes que sustentan una forma particular de entender la educación y permiten suponer, que a partir de la teoría, todos los enunciados fundamentales y complementarios de ésta resultan verdaderos y consecuentes.

El modelo pedagógico es una organización de la construcción y transmisión cultural derivada de una forma particular de entender la educación y que, además, implica la selección, organización, transmisión y evaluación del conocimiento.

Está constituido por tres sistemas de mensajes:

El currículo (estructura académica), que define lo que se acuerda como conocimiento válido y sentido de la acción.

La didáctica, que define lo que se asume como mecanismo y sentido de la transmisión válida del currículo, y de la evaluación. Define lo que se acepta como comprensión válida del conocimiento, tanto a partir de quien enseña como de quien aprende.

Las normas de relación social y de modalidades intrínsecas de control son un código educativo como conjunto de principios, estructuran y regulan el modelo, con base en este código se establecen los parámetros de producción histórica de la cultura.

El modelo pedagógico permite organizar adecuadamente los contenidos académicos como conocimientos válidos, la didáctica que operacionaliza el currículo, la evaluación que define la validez de los aprendizajes y todos los parámetros que regulan la producción de la cultura escolar. La estructura de un modelo, se basa en la interrelación de sus componentes fundamentales: el estudiante, el profesor-tutor, el contexto, los materiales y medios pedagógicos, las formas de evaluación y el proceso de educación, entre otros.

Hay que reconocer que el modelo es una forma de concebir la práctica del proceso enseñanza-aprendizaje que consta de varios elementos distintivos.

Entre ellos se señalan:

La concepción de educación,

Un presupuesto sobre lo que es el estudiante,

Una forma de considerar el profesor,

Una concepción del conocimiento y

Una forma de concretar la acción de enseñanza y de aprendizaje.

La actividad de enseñanza aprendizaje esta definida por tres vértices que según explica Beillert (1996) se unen formando un triangulo estos vértices están representados por el estudiante, el docente y el conocimiento.

El modelo pedagógico priorizará la actividad de la enseñanza si el eje elegido es el docente-conocimiento. En este caso, el estudiante es considerado como un elemento más bien pasivo, que debe atender a los protagonistas del proceso.

Si se prioriza el eje estudiante-conocimiento entonces el énfasis estará en la actividad del aprendizaje. En este último caso, es el alumno y su relación con lo que quiere aprender y los procesos por los cuales integra los conocimientos, lo importante. El docente se toma como un facilitador del cual eventualmente se podría llegar a prescindir en buena medida.

La última línea la docente-estudiante enfatiza la relación humana y su importancia en el tercer proceso implicado en la enseñanza- aprendizaje, que es la formación; no entendida tan solo como transmisión-adquisición de conocimientos sino como proceso bidireccional de adquisición de cultura y desarrollo de valores.

Un Modelo es una aproximación teórica útil en la descripción y comprensión de los aspectos interrelacionados de un fenómeno. El fenómeno sobre el que reposa la labor educadora institucional se relaciona directamente con el hecho de que las labores pedagógicas presentan desafíos continuos a los actores en el proceso educativo con el fin de buscar la evolución de los mecanismos de aprendizaje – enseñanza- aprendizaje, materializados en actitudes, en las prácticas pedagógicas y en el modo de abordar las estructuras curriculares en su conjunto. Para los estudiantes, el objetivo es ampliar sus horizontes de aprendizaje, para el profesor su labor es generar nuevos y significativos aprendizajes, a partir de lo que el estudiante sabe, siente y le corresponde vivir.

De esta manera, un modelo pedagógico busca posibilitar la participación de los estudiantes en distintas actividades; establecer un clima relacional afectivo y emocional; promover la utilización y profundización autónoma de los conocimientos y establecer relaciones constantes entre los nuevos contenidos y los conocimientos previos de los estudiantes, entre otras posibilidades.

En síntesis, el modelo pedagógico es la representación ideal del mundo real. Es una construcción que se crea, es el resultado de un conocimiento.

La pedagogía ha construido a partir de la historia una serie de modelos como representaciones ideales del mundo real de lo educativo, para explicar teóricamente su hacer, es decir, comprender lo existente.

Se debe advertir que estos modelos son dinámicos, se transforman y pueden ser imaginados para evidenciarse en el mundo real. En este sentido hay varios autores que presentan sus planteamientos al respecto Porlan señala la existencia de cuatro modelos pedagógicos.

Descubre que dos de ellos enfatizan el eje estudiante– conocimiento: modelo tradicional y conductista; el tercer modelo es el espontaneista que enfatiza el eje alumno- conocimiento. El cuarto modelo, crítico, prioriza el eje docente-alumno, considerando que, si bien el conocimiento es necesario, lo importante es la formación de la persona y que dadas esas condiciones, el conocimiento será adquirido en la medida de lo que sea necesario.

Enfoque pedagógico
En este contexto, se entiende por enfoque pedagógico el énfasis teórico conceptual que plantea una teoría educativa del cual se desprenden implicaciones para los diferentes componentes de un modelo pedagógico.

Se establece el enfoque pedagógico cuando al referirse a una teoría respecto de un problema, proceso o resultado educativo, se determina la manera como esta teoría incide en la comprensión o predicción que el objeto de estudio se puede hacer, y con base en dichos alcances se caracteriza la manera como puede proceder a partir de los principios de dicha teoría, ya sea en el campo de la enseñanza, ya sea en el campo institucional o en el campo de los agentes y sus relaciones en un proyecto educativo.

Teorías pedagógicas
ANTECEDENTES

La Pedagogía y las ideas sobre Educación desarrolladas durante la Ilustración (siglo XVIII) constituyeron la base de un sistema educativo nacional independiente. La tolerancia y el compromiso de la educación con el progreso del género humano, constituyeron aportes básicos de los pensadores de esta época, en especial de dos de los más grandes de ellos: Kant y Rousseau.

Kant pensaba que la Ilustración era para la gente una manera de liberarse de la minoría por la que estaban condicionados. La razón, ideal de la Ilustración, permitía una crítica a los dogmas y tradiciones, a la Iglesia autoritaria y a los Estados despóticos. Para que pudiera materializarse necesitaba un cambio en las proporciones de poder dentro de la sociedad y, fundamentalmente, de la Educación. El hombre no es más que lo que la educación hace de él… Es fascinante la forma en que la naturaleza humana puede mejorar gracias a la educación… El mecanismo de la educación tiene que fortalecerse dentro de la ciencia, de lo contrario la enseñanza nunca alcanzará las metas que se plantea y las nuevas generaciones podrán derribar lo que las anteriores han construido.

En 1779 se fundó la primera facultad de Pedagogía en la Universidad Halle, Alemania, iniciándose así el tratamiento científico de la enseñanza. Durante el siglo XVIII surgieron las características modernas de la educación y de la enseñanza, pasando ésta legalmente a ser obligatoria para todos. Se inauguró el primer seminario para la formación de futuros maestros, se dio inicio a la formación de centros de educación especial y a la educación de adultos. Por lo que se ha considerado el XVIII como el “Siglo de la Pedagogía”.

En el siglo XIX se consolidaron estas instituciones y se crearon otras, mientras que el campo de la educación se hizo más profesional, utilizando formas adecuadas y modernas. Se produjo también un marcado monopolio de la educación estatal con respecto a la competencia privada de la Iglesia. En este siglo tuvo lugar un cambio significativo con relación a las ideas del siglo XVIII. Una nueva concepción, posibilitar la participación de todos se tradujo en la capacitación de mucha gente a través de la enseñanza.

También en este siglo XIX se reemplazó la concepción cíclica del tiempo, caracterizada por las repeticiones, por una concepción lineal y progresiva, que permitió abrir el futuro y buscar el perfeccionamiento. Las personas debían desarrollar su capacidad de cambio. Una generación no podía seguir siendo un ejemplo eterno para las siguientes. Aparecieron nuevas preguntas sobre la problemática de la pedagogía. ¿Con qué fin se debía educar? ¿Qué es lo que podía transmitir una generación a la otra? ¿Qué resultaba anticuado? ¿En qué clase de lugares tenía que realizarse esta educación? ¿Cuáles eran las metas, los contenidos y las formas? ¿Cómo podía asegurarse el éxito de la pedagogía?

CARACTERISTICAS

En el siglo XX se desarrolló una educación paidocéntrica, con fuerte influencia del Emilio de Rousseau y del pensamiento de Aldo Emerson que, en la primera mitad del siglo XIX, había difundido sus ideas sobre las características positivas de la naturaleza infantil. Se pensaba en una especie de “niño santo”. Los niños representan la belleza sencilla y universal de la naturaleza. A los alumnos se les prepara para la sociedad. Las ideas principales giraban en torno a la enseñanza al servicio de los niños. Ella no estaba dirigida por intereses externos y sólo se preocupaba por el espíritu del niño. Se trataba de una pedagogía que permitía el crecimiento.

A inicios del siglo XX la profesora sueca Helen Kay escribió un libro que identificaría la época, El siglo del niño. Para ella, la educación es el saber permanecer atentos y permitir que la naturaleza actúe mientras observamos cómo las relaciones que nos rodean favorecen el trabajo de la misma. El gran error de la educación actual es no dejar al niño en paz. La meta de la educación futura se basa en un comportamiento completamente diferente, la búsqueda de un mundo mejor tanto exterior como interior, en el que el niño pueda crecer y en el que se le deje actuar por sí solo hasta que él mismo reconozca donde empiezan los derechos de los demás. Sólo entonces los adultos podrán observar de cerca el alma del niño, este reino que generalmente permanece cerrado.

Para María Montessori, una de las más importantes representantes de la Pedagogía Infantil, la enseñanza es la protección del desarrollo espiritual del niño, desarrollo que éste debe vivir por sí solo. La falta de comprensión del mundo infantil ha llevado a los adultos a “considerarse el dios de los niños”. Esta actitud arrogante es sumamente peligrosa. “En realidad sólo el niño es quien tiene la clave de los enigmas de su vida. Cada niño dispone de ciertas estructuras espirituales y de predeterminados lineamientos para su desarrollo. Sin embargo, estas estructuras son especialmente sensibles y delicadas, por lo que la intervención inoportuna del adulto, que trata de imponer su voluntad y sus ideas exageradas sobre la autoridad que poseen, puede acabar con ellas o evitar que el plan de desarrollo del niño se lleve a cabo en la forma adecuada”.

Las Reformas Pedagógicas que se desarrollaron en la primera mitad del siglo, especialmente en Europa, lo hicieron sobre esta base. En ellas se aprecia que la Pedagogía se modifica en función de las características del niño, al que consideran un ser sui generis, virtualmente perfecto, que tiene en sí mismo todas sus capacidades y a quien, sin embargo, se le debe dar espacio para desarrollarlas.

Para la pedagogía francesa de la época, el élan vital fue la metáfora usada para significar un aprovechamiento dinámico del espacio que, además, sería “santificado” por el niño. Como punto central, en el ambiente de la escuela debía desenvolverse la vie spontanée de l”enfant (vida espontánea del niño), concepto que, a partir de la palabra clave creatividad o expresión creativa, influiría notablemente en la reforma internacional realizada en la pedagogía. Se estudió la naturaleza del niño buscando comprenderla desde dentro.

En 1924, Alexander Neill fundó la colonia de escuelas Summerhill en Escocia, que se basaba en el principio de educación antiautoritaria. La autoridad, según escribió el propio Neill, es represiva y la represión trae como consecuencia posibles neurosis de por vida. En la educación debe evitarse el autoritarismo. La meta de ella es la permisividad, que se manifiesta en la confianza que se debe tener en los intereses naturales del niño, que garantizan que éste sabrá tomar las decisiones correctas.

Sin embargo, Neill permaneció, en cierta forma, al margen de las reformas pedagógicas. Para la pedagogía reformada, la idea de un crecimiento natural del niño es central. Esto no quiere decir que se renuncie a metas educativas concretas, sino que el concepto de educación pasa a ser el de innovación de la vida, incluyendo también el desarrollo social.

El estadounidense John Dewey influenció las reformas desde el espíritu del liberalismo, aportando el concepto de “Escuela Nueva” que, sin embargo no constituyó una auténtica reforma pedagógica. La filosofía educativa de Dewey se basó en la experiencia moral, que debía adaptarse constantemente a las diversas situaciones y que, a partir de éstas, debía ser reconstruida. La particularidad de la moral es que afecta las acciones ya que, a partir de sus exigencias, se puede modificar una situación determinada. La educación se remite no sólo a las instituciones especializadas, sino a la unión de todos los intereses, influencias y efectos que determinan las relaciones entre las personas y la sociedad. La educación es la experiencia pero la experiencia es también educación y no puede diferenciarse una de la otra.

A partir de Dewey fue posible conocer la reacción ante el cambio, una posible e inteligente adaptación a un nuevo medio ambiente, a la vez que la continuidad y el criterio de autoridad. El conocimiento depende de lo aprendido y, como cualquier otra experiencia, es libre. No existen razones básicas sobre el conocimiento que no puedan ser cambiadas en parte. El currículo escolar debe medir si sus experiencias realmente completan y mejoran las del niño o si sólo representan conocimientos improductivos. La educación es la reconstrucción permanente de las experiencias. “El cambio es la meta”, de acuerdo a la conocida frase de la obra Democracia y Educación de Dewey.

La base de cualquier forma democrática de educación se encuentra en las permanentemente nuevas adaptaciones y en los progresos sociales como la conocida innovación. Dewey define la democracia principalmente como la creciente diferenciación social y los cada vez mayores intercambios que viven los diferentes grupos o culturas. Se debe trabajar de acuerdo a los conocimientos comunes para que la educación contenga nuevas tareas. La permanente incertidumbre obliga a plantear innovaciones. La educación no debe confiar únicamente en las teorías dogmáticas y empíricas que no se adecuan eficazmente a los cambios. Dewey establece de esta forma, una teoría de aprendizaje que hace referencia a los cambios permanentes, fundamenta la reconstrucción de la educación y reemplaza las revelaciones por el entendimiento.

Por otro lado, la pedagogía reformada se muestra mucho más espiritual que pragmática. Identifica a la educación reformada como un regreso al verdadero origen o como el cumplimiento de una idea eterna y difícilmente como una nueva adaptación frente a situaciones principalmente inseguras. Además es definida por las fuertes tradiciones que se remiten a los “grandes pedagogos”.

Dentro de todas las reformas pedagógicas se pueden identificar dos direcciones: por un lado, la experimentación carismática de una “nueva educación” y, por el otro, la paciente reforma de la escuela estatal.

Siguiendo estas direcciones dentro de las reformas se fundaron diferentes modelos de escuelas reconocidas internacionalmente. Este es el caso de la escuela Francis en Chicago o la Facultad de Pedagogía de la Universidad de Columbia. En Francia, Edmond Delomins propagó las écoles nouvelles, hogares

– escuela rurales, cuyas instituciones se extienden por Suiza y Alemania, pudiéndose hablar por lo tanto de un movimiento internacional de escuelas rurales. Dentro de este contexto se puede mencionar también la tendencia estadounidense de los centros de educación infantil, que recomienda organizar las escuelas renunciando a los planes de estudio estandarizados y buscando incluir en éstas, clases que se basen en los intereses del niño. A esta clase de instituciones se unen también las Escuelas Waldorf de Alemania, fundadas por Rudolf Steiner, fundador también de la “Sociedad Antropológica Universal”.

Otras formas de reforma se encuentran en la “Pedagogía de la Experiencia” y en los programas de innovación de “Escuelas de Trabajo” que juegan un papel importante en Alemania. Durante la República de Weimar se experimentó mucho con las escuelas, sobre todo en el campo de las escuelas primarias, utilizando diferentes métodos basados en proyectos, así como la pedagogía de la experiencia. La base de esta clase de escuelas se encuentra en las experiencias o en actos dirigidos hacia los intereses del niño. Kerschensteiner sostuvo la idea de que la formación artesanal era la base de la “educación del pueblo”. Gaudig sostuvo el concepto de clases fomentadoras de la personalidad que también serán llamadas escuelas de trabajo. El trabajo en grupo, la clase desarrollada en base a la experiencia y la independencia fueron los conceptos clave para muchos modelos de escuelas orientadas a la práctica.

Las formas de pedagogía y la educación presentan un grupo de contradicciones y discrepancias, que pueden formularse así:

Discrepancia entre autonomía y coacción: Los problemas se presentan entre la sumisión del alumno al ser coaccionado legal o habitualmente y el uso que debe hacer de su libertad. Aunque en la pedagogía no se hace uso de la fuerza, ésta se encuentra reflejada sin embargo en los reglamentos y normas. Estas formas de coacción no permiten un desarrollo completo de la pedagogía. Durante los intercambios pedagógicos se tiende a utilizar coacciones sociales en la capacitación de los adolescentes sobre cómo deben “utilizar el tiempo libre” de forma responsable.

Discrepancia entre organización e interacción: La institucionalización de las relaciones pedagógicas condujo a una organización formal. Por otro lado, a inicios del siglo XX surgió, mientras se organizaban formalmente las escuelas, una crítica radical a los centros de aprendizaje alejados de la vida. Muchas escuelas experimentales y escuelas reformadas buscaron distanciarse de las formas rígidas de organización y centrarse únicamente en las necesidades de los grupos con los que trabajaban.

Discrepancia debido a la pluralización cultural: La pluralización cultural cada vez más marcada en el siglo XX debilitó los intercambios pedagógicos desarrollados en base a las tradiciones intelectuales del humanismo. La pedagogía relacionada a un “guía” en la educación, fue sustituida por el concepto de “colaborador en el aprendizaje” o “acompañante en la socialización”. Al desarrollar intercambios pedagógicos que protejan las tradiciones, los pedagogos deben saber resolver los problemas que puedan surgir de la multiplicidad cultural y de los nuevos requerimientos en la orientación.

Discrepancias a partir del distanciamiento: Conforme los intercambios pedagógicos se hacen más profesionales, se alejan de la intimidad presente en la relación padre – niño. Este distanciamiento puede solucionarse a través del “eros pedagógico”, es decir, aumentar el amor hasta alcanzar el grado ideal para el niño.

Discrepancias entre el desarrollo de la naturaleza infantil y la disciplina: El sueño de la pedagogía de crear, por medio de la educación, un hombre que se desarrolle manteniendo su “naturaleza” infantil ha acompañado la historia de la pedagogía hasta nuestros tiempos. A esta visión se unen las ideas que pretenden fortalecer la pedagogía. Contradiciendo este sueño pedagógico de perfeccionamiento del hombre se encuentran el desarrollo de la autoridad dentro de la pedagogía y las técnicas de disciplina.

Parte de la pedagogía escolar conocida como la “vara” (azote), que no era más que una forma de poder de represión a través de castigos de cualquier demostración no deseada, fue reemplazada a inicios de la época moderna por un poder de integración en busca de alcanzar una moralización “interior”. Lo que antes se evitaba mediante castigos draconianos debe ahora impedirse únicamente a través de la formación de una barrera moral en la infancia. En casi todos los países de Europa fue prohibida legalmente la aplicación del castigo físico por parte del profesor.

Distanciamiento entre la formación de acuerdo a la mayoría y aquella basada en su utilidad social: Los conocimientos, el perfeccionamiento y la aptitud de la mayoría no representan las diferencias principales. Los colegios han optado cada vez más por una capacitación basada en las necesidades sociales. Con esto, los intercambios pedagógicos no sólo adquieren importancia social, trabajando con realidades válidas para la mayoría, sino que también pueden llevar beneficios a otras clases sociales.

Para obtener el siguiente modelo sobre las discrepancias en los intercambios pedagógicos se debe revisar cuatro de los puntos centrales, que constituyen puntos de referencia de la pedagogía relacionados a la persona, la sociedad, la cultura y la naturaleza.

Antes de poner en práctica las grandes ideas que existen sobre la educación, debemos tener en cuenta que las realidades de muchas escuelas, incluso en las naciones industrializadas, son diferentes, por lo que muchas de estas ideas no pueden ejecutarse en ellas. Es evidente que las escuelas públicas han desarrollado una clara resistencia a las nuevas ideas pedagógicas y a las nuevas tendencias de la modernidad.

Esta clase de pensamientos innovadores ha sido puesta en práctica primero en otras instituciones educativas como los jardines de infancia, las universidades populares y algunas instituciones privadas. Las reformas en las escuelas públicas han utilizado ocasionalmente estas experiencias. El hombre moderno no es el niño de la Pedagogía Infantil, a pesar de la meta de la nueva educación. Para él, la educación no es más que un servicio público o privado. Ha surgido una cantidad de nuevas autoridades que no son influenciables o difícilmente influenciables, que cuentan con un poder nuevo como el de los medios de comunicación o la cultura de consumo.

Al final del siglo del niño surgió la pregunta sobre si las nuevas realidades permiten aún reformas pedagógicas. Por otro lado, el aprendizaje desarrollado durante toda la vida ve aumentar su importancia de acuerdo a diferentes direcciones de formación, a partir de lo cual el trabajo pedagógico va perdiendo su significado.

Es por estos motivos que deben conocerse los contextos en los que se desarrollan los intercambios pedagógicos y las limitaciones de la facilitación de conocimientos, así como las posibilidades de la educación relacionadas a los diferentes planteamientos educativos, para, a partir de lo obtenido, aprender a enfrentar las nuevas situaciones que puedan surgir. De este modo se puede utilizar nuestro conocimiento sobre los procesos de formación y educación frente a futuros problemas. A partir de lo expuesto surge la explicación de cómo estas reflexiones pueden utilizarse de acuerdo a tres tendencias:

Una forma empírica de la pedagogía que se ocupe análogamente de la evaluación de las técnicas, junto con la definición de la evaluación y los modos de evitar los riesgos de la educación y la pedagogía.

Una dirección socio – histórica orientada hacia la ciencia de la educación que examine los cambios históricos de los diferentes aspectos de la pedagogía como la educación familiar, las escuelas o las instituciones no escolarizadas dentro de los modernos procesos de las civilizaciones. Y

Una teoría educativa reconstructiva que analice cuáles son los desafíos que traen consigo los peligros ecológicos de la modernización industrial, la crisis de la sociedad de trabajo o de la desintegración de los sistemas de orden tradicional, así como los conflictos étnicos o la individualización, buscando determinar la problemática de la educación.

De acuerdo a estos motivos, la pedagogía no tiene por qué apartarse de la tradición occidental de instancia de crítica a la realidad ideológica de la sociedad moderna, ni de los conceptos de la Revolución Francesa de libertad, igualdad y fraternidad. Puede cuestionarse, sin embargo, las cada vez mayores expectativas de progreso y filosofías omnipotentes de la educación, que se remontan a la época de la Ilustración. Detrás de tales conceptos optimistas sobre el progreso del mundo, una ciencia educativa reflexiva muestra más bien una actitud escéptica. “Uno debe atreverse a valerse de sus propias dudas”, de modo que, como exigió Montaigne, pueda hacerse una regla de la utilización de estas nuevas formas de educación reflexiva, que se ocupan tanto de las restricciones que deben darse en la pedagogía, de la tolerancia y aceptación de las diferencias, como de las crecientes demandas de la mayoría.

Glosario de términos
CONSTRUCTIVISMO: corriente psicológica y modelo pedagógico que tiene como base teórica fundamental los planteamientos de la epistemología genética de Jean Piaget, de la cual se deriva, pero asume diversas variantes que han llegado incluso a plantear la idea de los constructivismos. El Constructivismo sostiene que el individuo, tanto en los aspectos cognoscitivos y sociales del comportamiento como en los afectivos, no es un simple producto del ambiente ni resultado de sus disposiciones internas, sino una construcción propia que se va produciendo día a día como resultado de la interacción entre esos dos factores.

CORRIENTES PEDAGÓGICAS CONTEMPORÁNEAS: movimiento de conceptos y prácticas al interior de los modelos pedagógicos.

CURRÍCULO: conjunto de experiencias planificadas y proporcionadas por la escuela, para ayudar a los estudiantes a obtener, en su mayor nivel de desarrollo, los objetivos de aprendizaje proyectados, de acuerdo con sus capacidades. Es el conjunto de criterios, planes de estudio, programas, metodologías, y procesos que contribuyen a la formación integral y a la construcción de la identidad cultural nacional, regional y local. Incluye también los recursos humanos, académicos y físicos para poner en práctica las políticas y llevar a cabo el proyecto educativo institucional.

DIDÁCTICA: componente de la pedagogía que estudia la esencia, generalidades, tendencias del desarrollo y perspectivas de la enseñanza, y sobre esa base, la elaboración de los objetivos, contenidos, principios, métodos, formas de organización y medios de la enseñanza y el aprendizaje.

EDUCACIÓN: en un sentido amplio es la influencia del sistema social y de las instituciones sociales sobre el hombre. En un sentido pedagógico amplio es la formación dirigida a un objetivo realizada por una institución educativa que abarca todo el proceso; y en un sentido pedagógico estrecho, es el trabajo especial dirigido a la formación de determinados rasgos y cualidades de la personalidad, puntos de vista y convicciones de los educandos.

MODELO: en el pensamiento representativo o en imágenes, representación mental que sustituye al objeto y a las relaciones que se dan entre este y otros objetos. Síntesis esquemática simplificadora y formal de una realidad que sirve para una conceptualización inicial simple y una posterior profundización.

MODELO PEDAGÓGICO: es la representación ideal del mundo real de lo educativo, para explicar teóricamente su hacer, es decir, comprender lo existente. El modelo pedagógico se constituye a partir del ideal de hombre y de mujer que la sociedad concibe según sus necesidades y para ello planifica un tipo de educación a ser trabajada en las instituciones educativas.

MODELO PEDAGÓGICO TRADICIONAL: enfatiza la “formación del carácter” de los estudiantes para moldear a través de la voluntad, la virtud y el rigor de la disciplina, el ideal humanista y ético, que recoge la tradición metafísico-religiosa medieval. En este modelo, el método y el contenido en cierta forma se confunden en la imitación y emulación del buen ejemplo, del ideal propuesto como patrón y cuya enmarcación más próxima se manifiesta en el maestro. Se preconiza el cultivo de las facultades del alma.

MODELO PEDAGÓGICO CONDUCTISTA: con él se busca adquirir conocimientos, códigos impersonales, destrezas y competencias bajo la forma de conductas observables, es equivalente al desarrollo intelectual de los niños. Se trata de una transmisión parcelada de saberes técnicos mediante un adiestramiento experimental que utiliza la Tecnología Educativa.

MODELO PEDAGÓGICO DESARRROLLISTA: la meta educativa es que cada individuo acceda, progresiva y secuencialmente, a la etapa superior de desarrollo intelectual, de acuerdo con las necesidades y condiciones de cada uno. El maestro debe crear un ambiente estimulante de experiencias que faciliten en el niño su acceso a las estructuras cognoscitivas de la etapa inmediatamente superior

MODELO PEDAGÓGICO SOCIALISTA: propone el desarrollo máximo y multifacético de las capacidades e intereses del individuo. Tal desarrollo está determinado por la sociedad, por la colectividad en la cual el trabajo productivo y la educación están íntimamente unidos para garantizar no sólo el desarrollo del espíritu colectivo sino el conocimiento pedagógico polifacético y politécnico y el fundamento de la práctica para la formación científica de las nuevas generaciones.

MOVIMIENTO DE ESCUELA NUEVA: su orientación es preparar al niño para el triunfo del espíritu sobre la materia, respetar y desarrollar la personalidad del niño, formar el carácter y desarrollar los atractivos intelectuales, artísticos y sociales propios del niño, en particular mediante el trabajo manual, y la organización de una disciplina personal libremente aceptada y el desarrollo del espíritu de cooperación, la coeducación y la preparación del futuro ciudadano, de un hombre consciente de la dignidad de todo ser humano.

PARADIGMA: conjunto de valores compartidos por una comunidad. Según Kuhn, “conjunto de generalizaciones, modelos, valores y ejemplos compartidos por una comunidad científica.

Modelo de descripción y de explicación en cuyo interior surgen teorías, pero que no puede ser él mismo confirmado, enmendado o cuestionado por tales teorías.” En educación: conjunto de creencias, valores, teorías, que hacen referencia a realizaciones validadas y consideradas ejemplares, por lo que asumen carácter normativo general que comparte una comunidad científica. Es un modelo, un tipo ejemplar.

PEDAGOGÍA: disciplina que estudia la educación como proceso organizado y dirigido conscientemente. Disciplina que conceptualiza, experimenta y aplica teorías en torno al acto educativo, aplica la experiencia más avanzada en la esfera de la educación.

PEDAGOGÍAS COGNITIVISTAS: el núcleo del hacer pedagógico está puesto en los procesos de pensamiento más que en los contenidos, para buscar la motivación hacia el aprendizaje. Se hace hincapié en el desarrollo de los procesos de pensamiento para modelar actitudes en pro de la construcción del conocimiento, no obstante, el maestro es quién decide cual es el contenido, los métodos y las estrategias a seguir, descuidando en parte los intereses y aptitudes de los estudiantes.

TEORÍAS (de la educación): estudio del proceso educativo dirigido a la formación integral del ser humano. Dan cuenta del estudio de los fines, los objetivos, el contenido, los principios, métodos y las formas de organización y evaluación de la educación. Cuerpo de conocimientos científicos, sistematizados y organizados sobre el fenómeno educativo, la acción y los procesos educacionales y los diversos factores que en todo ello convergen.

La Escuela Nueva
Lectura N° 1

De siglo en siglo, a partir del Renacimiento siglo XI y XVI, se alzan voces para protestar contra las insuficiencias de la pedagogía tradicional. Son las de Erasmo, de Montaigne y Rabelais, las de Fénelon y de Descartes, la de Rousseau finalmente, la más elocuente y más decisiva.

En este sentido el hecho de que la cultura se resuma en adquisiciones de tipo memorista los inquieta: unos destacan el peligro que representa el saber cuando no se respalda en la comprensión; otros se muestran sensibles al hecho de que lo impreso aparta el espíritu de lo real; algunos estiman que lo esencial no es saber, sino juzgar adquirir convicciones personales.

Rousseau, por su parte, ve en el interés y en la utilidad el motor psicológico de la instrucción. Unos y otros manifiestan afecto por el niño y no admiten que se le trate con brutalidad, ni siquiera por su bien.

Todos, sin exceptuar a Rousseau, conciben la pedagogía únicamente en sus nexos con la antigüedad y comulgan, a veces con fervor, en el culto de las letras. Sólo difieren, en general, los medios por los cuales procuran encaminar al niño.

Debe decirse también que se comprueba una unanimidad en cuanto a la búsqueda de una verdadera pedagogía teleológica y su reflexión los lleva naturalmente al conocimiento del niño.

La pedagogía que se elabora, contra la opinión general, es activa, intuitiva; vivida en la libertad. Llama a menudo a una colaboración activa entre el maestro y estudiante, se dirige ante todo a la inteligencia que querría desarrollar y formar: esta orientación es particularmente clara en Montaigne.

Se trata, de facilitar los esfuerzos del niño, de aguijonear su curiosidad, de presentarle las nociones en forma atractiva. Así tiende a brotar el conocimiento psicológico que con Rousseau hará mucho más que aflorar. Ningún progreso decisivo puede lograrse mientras la acción no se funde en un conocimiento suficiente la manera de ser y de pensar del niño.

Es así como la pedagogía toma un nuevo giro: en vez de exigir la adaptación del niño a las normas educativas, son estas normas las que se modifican en función del niño.

Sobre el problema de la educación femenina, los reformadores e innovadores se mantienen tímidos y reservados. El hecho es importante para apreciar ciertas ideas actuales en pedagogía.

Puede pensarse que la igualdad de los sexos ante la cultura ha progresado muy poco hasta estos días en que subsisten todavía, sin hablar de los prejuicios y del peso de la rutina, muchos problemas sin solución.

Los autores ven en la mujer un ser encantador, respetable y amable, pero cuya inferioridad respecto del hombre es un hecho evidente. Paradojalmente es quizá Erasmo, el más antiguo, el más favorable a la instrucción femenina, Y todavía hace la salvedad de que es para que eduque mejor a sus hijos y se asocie a la vida intelectual de su marido.

En definitiva, es forzoso observar que la idea de una enseñanza popular, se podría decir democrática, no aparece en ningún momento en los autores que se han citado.

Todos ellos están ligados a las estructuras económicas, políticas y sociales de sus tiempos de tal manera que no conciben la educación sino como un privilegio de las clases superiores: casi todos, para expresar sus puntos de vista sobre el tema, tienen necesidad de ese personaje al servicio de la alta burguesía Y de la nobleza que se llama preceptor.

El mismo Rousseau, para comodidad de su exposición, imagina que Emilio será un huérfano, rico y noble, y que él, Juan Jacobo, habrá de ser su preceptor. Está de más decir que no se encuentra en esto motivo alguno de escándalo ni de asombro, pero el hecho permite apreciar cómo la jerarquía de la cultura está enraizada en la jerarquía social.

CARACTERÍSTICAS DEL MOVIMIENTO DE ESCUELA NUEVA

Entre las principales bases en las que se funda este movimiento se encuentran: la evolución de la psicología del desarrollo infantil, una nueva filosofía de la educación. Como plantea Roselló: Cuando se analizan las corrientes educativas se descubre que existe una cierta relación con otras corrientes generales de orden político, social, económico y filosófico.

La corriente educativa aparece como un aspecto de una corriente mucho más amplia. Desde su nacimiento la corriente renovadora no tuvo desarrollos uniformes, aunque casi todos sus gestores parten de bases casi idénticas, cada uno de ellos trabaja en una dirección, lo que produce una diversidad de prácticas. Esto se evidencia en los cambios que se van dando en los estatutos de la liga para la educación nueva.

Pero a pesar de la diversidad, los estatutos de la liga de 1921 sintetizan lo que es y fue la orientación de la Escuela Nueva. “Preparar al niño para el triunfo del espíritu sobre la materia, respetar y desarrollar la personalidad del niño, formar el carácter y desarrollar las potencialidades intelectuales, artísticas y sociales propios del niño, en particular mediante el trabajo manual y la organización de una disciplina personal libremente aceptada y el desarrollo del espíritu de cooperación, la coeducación y la preparación del futuro ciudadano, de un hombre consciente de la dignidad de todo ser humano’”

La Escuela Nueva frente al niño

Esta educación tiene como base la psicología del desarrollo infantil. Se impone entonces la obligación de tener una imagen justa del niño, tratar a cada uno según sus aptitudes, permitirle al niño dar todo a su propia medida.

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