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Neonatos bajo peso internados en el servicio de neonatologia….

Neonatos bajo peso internados en el servicio de neonatologia….

RESUMEN
Se presenta una investigación prospectiva, observacional, descriptiva y
transversal realizada en el Hospital Universitario América Arias en el periodo
comprendido del 1º de Enero al 31 de Diciembre del 2006, cuyo objetivo fue,
caracterizar los recién nacidos bajo peso ingresados en el servicio de
neonatología, de acuerdo a las variables: factores de riesgo materno; edad
gestacional, grupo de peso y valoración nutricional al nacer; patologías
asociadas al bajo peso, número de eventos, sobrevida y causas de muerte.

La información obtenida de las historias clínicas de madres y neonatos, se
introdujo en una base de datos, para su posterior procesamiento, presentándose
los resultados en tablas y gráficos.

En el estudio hallamos que de 168 neonatos bajo peso, nacidos en la institución,
98 fueron internados (58.3%). Predominaron los neonatos adecuados para su edad
gestacional (69.4%) y los nacidos con menos de 37 semanas. Los principales
factores de riesgo asociados al bajo peso en nuestro grupo fueron: la eclampsia,
el hábito de fumar y la ruptura prematura de membranas.

De los 98 recién nacidos bajo peso, 68(83.7%) ingresaron con patologías
asociadas. Las morbilidades asociadas más frecuentes fueron: la
hiperbilirrubinemia, el síndrome de dificultad respiratoria y la sepsis, tanto
en los neonatos adecuados para la edad gestacional como en aquellos portadores
de crecimiento intrauterino retardado. La supervivencia en general fue 90.8%. La
mortalidad resultó mayor en el grupo de peso menor de 1500 gramos.

INTRODUCCIÓN
Antecedentes
La investigación que se presenta tuvo como propósito indagar sobre diversos
aspectos que caracterizaran a los pacientes bajo peso ingresados en el servicio
de neonatología de nuestro hospital. El interés por la salud infantil data desde
épocas remotas, en las que según ha sido documentado, las civilizaciones
antiguas se preocuparon por la salud de los niños, así como también de la madre.

Los primeros médicos occidentales aprendían en la Isla de Cos, donde nació
Hipócrates (460-377a.c), la importancia de la observación y de la anamnesis, a
la sombra del plátano de Cos, En el Corpus Hipocraticum, ello queda refrendado.
Entre sus aforismos, existen referencias de niños tratados de diversas
enfermedades.

La cultura romana también enriqueció la medicina infantil, con su ocupación por
la atención de los infantes, son ejemplos que dan fe de ello: los aportes del
Derecho Romano y los estudios sobre Derecho de Familia en este sentido y los
libros de obstetricia con conceptos de Puericultura, elaborados por Aurelio
Cornelio Celso.

Por otra parte, la historia pediátrica árabe, nace con el Corán y se concreta
con autores que hicieron valiosas contribuciones a los conocimientos de la
medicina infantil, entre los que se destaca, Razes (860-932), con su descripción
científica del sarampión y la viruela en la niñez. (1)

Con el advenimiento del Renacimiento comienza un período de renovación y de
incesante actividad intelectual. En nuestra América la llegada de los españoles
al continente en 1492, marca un hito en el que tiene lugar una modificación del
desarrollo de la medicina, al enfrentarse dos culturas diferentes. Esta
situación obligó a los aborígenes de la época precolombina a cambiar su manera
de actuar frente a la madre, el niño y la familia, transformaciones que se
tradujeron en nuevos hábitos para sobrevivir. En tales circunstancias emerge una
incipiente Pediatría Latinoamericana.
Los nativos de la Región, como en todas las medicinas primitivas atribuían las
calamidades del cuerpo y el espíritu a la determinación divina, la magia y la
hechicería y los males se acostumbraban tratar con sacrificios e invocaciones a
los dioses. Un ejemplo de ello lo tenemos en los aztecas, quienes bañaban al
niño después de nacer, al tiempo que pronunciaban una oración especial, pidiendo
protección y salud para él. En ese entonces los sacerdotes o brujos eran los que
ejercían el arte de curar, es decir, el médico se identifica con estas figuras.

En numerosas tribus los deficientes eran sacrificados al nacer, por eso, rara
vez se encontraban niños discapacitados o prematuros.

Los guaraníes del Paraguay daban el pecho hasta los tres o cuatro años, su
sabiduría natural les inspiró una especie de incubadora para colocar a los
prematuros, la que consistía en una olla de barro ?yapepo? recubiertas de plumas
por dentro y colocada cerca del fuego. Los alimentaban con agua, miel y grasa de
tabú.

Tradicionalmente en varias regiones de América Central, América del Sur y en el
río de La Plata, los partos se producían en el hogar y la puericultura del
recién nacido quedaba en manos de las matronas, práctica que ha trascendido y se
mantiene hasta nuestros días, en diversas culturas americanas.
La influencia de los países europeos y de los Estados Unidos en la Pediatría
Latinoamericana, se hizo evidente en el siglo XIX, testigo del florecimiento de
las Universidades y con ellas de la medicina académica.

Es recién, alrededor de 1880, que en las Facultades de Medicina Latinoamericanas
comienzan a crearse las Cátedras de Pediatría, se inician avances notables en
relación al conocimiento de la crianza del niño, de los cuidados de su salud y
de sus enfermedades.

Entre tanto la neonatología es una especialidad mucho mas joven que asumió parte
de la responsabilidad de la pediatría, encargándose del estudio y atención del
recién nacido sea sano o enfermo. Proviene etimológicamente de la raíz latina
"natos" que significa nacer y "logos" que significa tratado o estudio, es decir
el "estudio del recién nacido".

Los primeros pasos en la rama de la neonatología datan de 1892, con las
observaciones de Pierre Budín, médico de origen francés, considerado el padre de
la Neonatología el cual escribió un libro para lactantes con problemas, nacidos
de un parto prematuro y diferenció a los lactantes en pequeños y grandes para la
edad gestacional.

En 1914 el Dr. Julius Hess en Chicago, inició unidades de cuidados para recién
nacidos prematuros en el Hospital Michael Reese. Diez años mas tarde Albrecht
Peiper se interesó en la maduración neurofisiológica de los recién nacidos
prematuros.

En la década de 1940 comenzó la unificación de criterios para el manejo de los
recién nacidos prematuros, y aparecieron las primeras incubadoras producto del
quehacer científico, que procuraba alcanzar su estabilización térmica. Son
clásicas las observaciones de Budín sobre la influencia de la temperatura
ambiente en la mortalidad de los prematuros, siendo el primero en usar botellas
de vidrio con agua caliente para la termorregulación durante el traslado
neonatal.

Posteriormente Virginia Apgar en 1953 contribuyó a la mejor evaluación neonatal,
con la escala para diagnostico del grado de asfixia perinatal y de adaptación a
la vida extrauterina. Cuatro años después en 1957 Ethel Dunham escribió el libro
"El Prematuro" en el que relata una series de acontecimientos relacionado con la
prematurez y describe procedimiento para el manejo de los niños nacido antes del
termino. Un hecho que ha contribuido a la supervivencia entre otros de los
recién nacidos pretérminos, es el surgimiento y desarrollo de la cirugía
neonatal, desde 1960 la cual cada día es más agresiva, extendiéndose en la
actualidad su practica a la vida intrauterina del producto.

En 1967 el Colegio Americano de Ginecología y Obstetricia reconoció la necesidad
de la estrecha relación entre el Obstetra y el Neonatólogo para disminuir la
morbimortalidad perinatal, produciéndose la apertura en 1973 del primer Servicio
de Cuidados Peri natales en EEUU, lo cual tributo a la mayor supervivencia de
neonatos prematuros, sin lugar a dudas.

En el decenio de los 70 hubo avances en la nutrición de los pretérminos, como la
alimentación por sondas y la parenteral.

Se sabe que otro aspecto relevante en materia de prematuridad es la potencial
afectación neurosensorial. En este sentido, en lo concerniente a las
convulsiones neonatales, Sarnat con su fisiopatología de la encefalopatía
hipóxico-isquémica, introdujo conceptos novedosos que propiciaron nuevas
terapias, lo que favoreció, el manejo de pretérminos, desde el período
intraparto.

Un factor que se asocia a la mortalidad neonatal, en especial de prematuros, son
las infecciones de inicio tardío, razón por la que desde la década de 1970, se
ha venido insistiendo cada vez más en el cuidado especial de enfermería, en la
asepsia, antisepsia y lavado de manos para su prevención.
Elemento de relevancia en la Neonatología, es la atención intensiva al recién
nacido prematuro y la vigilancia estrecha de los problemas respiratorios, que
junto al uso de la ventilación mecánica, suelen ser frecuentes en estos casos

En 1887 Dwyer utilizó el primer ventilador rudimentario de presión positiva.
Luego en 1988, Egon Braun y Alexander Graham Bell introdujeron la presión
negativa.

Desde 1953 Donald y Lord, habían introducido el uso del ventilador ciclado. En
1971 Gregory, Kitterman y Phibbs aplicaron la Presión Positiva Continua en las
vías aéreas (CPAP) y poco después Bird con la colaboración de Kirby,
desarrollaron el primer ventilador neonatal a presión positiva, conocido como "Baby
Bird".

Posteriormente se conoció aún más sobre la fisiología respiratoria neonatal y
mejoraron notablemente los resultados en la asistencia respiratoria mecánica de
los recién nacidos, destacándose los aportes de Downes, Anderson, Silverman,
Gregory y Fujiwara. Actualmente, con el uso de surfactante exógeno, las
posibilidades de sobrevivir de los niños nacidos antes del término, es superior.
(2)

En nuestro país, tras el triunfo revolucionario, que privilegió la atención a la
niñez, la adquisición de nuevos conocimientos rápidamente se vio reflejada en la
mejoría de la salud pública, incluídos los Servicios de Neonatología. La
atención a la embarazada, el trabajo realizado en la prevención del bajo peso al
nacer, la insttucionalización del parto y el desarrollo de la neonatología, son
antecedentes que han sentado las bases, para que hoy ya ubicados entre los
países de más baja tasa de mortalidad infantil del mundo, enfaticemos en la
supervivencia y evitación o minimización de secuelas en niños cada vez más
prematuros.

Situación actual
El concepto moderno de considerar el embarazo como una unidad indivisible
materno-fetal (Karchmer, 1983) y la aplicación de criterios de riesgo con
carácter selectivo, han permitido reducir la incidencia de muertes maternas y
determinado mejores resultados para el recién nacido. No obstante las tasas de
mortalidad perinatal son susceptibles de ser reducidas, mediante acciones
oportunas dirigidas a las gestantes y los neonatos, y más aún la disminución del
bajo al nacer y el incremento de su calidad de vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para
la infancia (UNICEF), publicaron una primera estimación de incidencia de recién
nacido bajo peso (RNBP), a nivel mundial, regional y por países en 1992 (3).
Encontraron que en los países desarrollados el índice era 7 %, mientras en los
en ?vías de desarrollo?, alcanzaba como promedio, el 17 %,, con rangos de 5 a 33
%, es decir, en estos últimos es más del doble, y el 95 % proviene de países no
industrializados. Su última publicación en 2004, utilizando una metodología
modificada, revela que las cifras prácticamente permanecen inalteradas (4,6).

El bajo peso al nacer (BPN) constituye una de las importantes morbilidades del
recién nacido en todos los países del mundo, fenómeno que es más evidente en
aquellos en vía de desarrollo en los cuales la prevalencia del bajo peso al
nacer oscila entre el 10 y el 15% (5, 7, 8); esto depende del número y calidad
de la gestante, la eficiencia de la atención prenatal, capaz de identificar
oportunamente factores de riesgos fetales, placentarios y maternos, así como la
prevención y tratamiento.

En las dos últimas décadas la atención perinatal se enfocó en lograr mayor
supervivencia de los fetos y neonatos de alto riesgo, a través del estudio
clínico intensivo durante el período perinatal, ya que en este período se
presentan las tasas más elevadas de morbilidad y mortalidad, especialmente en
los recién nacidos pretérmino o con bajo peso al nacer, quienes a pesar de tener
una incidencia aproximada de 7-8% contribuye hasta con el 75% de la mortalidad
neonatal precoz.

Asimismo diversos estudios indican la existencia de factores socio-económicos,
hábitos, antecedentes obstétricos maternos o patologías asociadas a la
gestación, en la epidemiología del recién nacido pretérmino y/o de bajo peso.
(6)

Con la finalidad de prevenir en particular los daños neurológicos, se ha
preferido prestar mayor atención al tratamiento del recién nacido pretérmino o
de bajo peso con una tecnología costosa que ha redituado avances relativamente
pobres en el logro del desarrollo saludable de estos niños en vez de prevenir la
prematuridad que constituye el mayor problema obstétrico de la época y que exige
se reconozcan apropiadamente los grupos vulnerables de la población.

Se ha reportado por numerosos autores la influencia del índice de BPN en la tasa
de mortalidad infantil(9) así como en la supervivencia y desarrollo de la
infancia; se enfatiza en que para alcanzar tasas de mortalidad infantil menores
de 10 por 1000 nacidos vivos es indispensable un índice de BPN de 6% del cual un
4% corresponda a los recién nacidos pretérminos y un 2% al crecimiento
intrauterino retardado (CIUR).

Los neonatos con BPN y especialmente con peso inferior a mil gramos determinan
el 60% de la mortalidad neonatal y aproximadamente el 4% de la mortalidad
infantil y de los que sobreviven entre 13 y 24% padecen trastornos neurológicos
y aproximadamente del 6 al 13% déficit intelectual.
En Cuba, el programa materno infantil como parte del Sistema de Salud Pública,
ha desplegado una serie de medidas en la atención peri natal para tratar de
garantizar un crecimiento y desarrollo adecuado intraútero, o por lo menos que
el producto de la concepción se obtenga en las mejores condiciones posibles con
la intervención oportuna. En nuestro país el índice de bajo peso no supera el
6%.(10)

El hospital América Arias, sito en el municipio Plaza de la Revolución de Ciudad
de la Habana, asiste a los recién nacidos procedentes de los municipios Centro
Habana, Habana Vieja, Habana del Este, Cerro y municipios de la zona norte de
Provincia Habana y tiene una natalidad de aproximadamente 3000 nacidos vivos
anuales, con un indicador de bajo peso de 5,5 por cada 100 nacidos vivos.

El comportamiento en el mundo del bajo peso al nacer en los últimos diez años ha
experimentado un incremento, situación que condiciona el mayor ingreso de este
grupo a la terapia intensiva neonatal con un incremento de la morbilidad y la
mortalidad.

Justificación de la investigación
Cuba ha hecho incontables esfuerzos desde el triunfo de la Revolución por el
desarrollo de la atención peri natal, encaminados a garantizar un crecimiento y
desarrollo óptimo de los recién nacidos de muy bajo peso corporal, entre otros
aspectos.

En la actualidad, el bajo peso al nacer sigue siendo un tema de vital
importancia para la ciencia, múltiples son las investigaciones realizadas a
cerca de las causa que lo producen y las consecuencias que provocan; su
importancia no solo radica en la morbilidad y la mortalidad infantil, sino en
las alteraciones posteriores del desarrollo psicomotor. En la literatura
revisada se plantea que el programa cubano para la reducción del bajo peso al
nacer señala que los niños nacidos menos de 2500 gramos, presentan riesgos de
mortalidad catorce veces mayor durante el primer año de vida, en relación con
los nacidos a término y con buen peso. (11,12)

El peso al nacer es una de las variables reconocidas entre las de mayor
importancia, por su asociación al mayor riesgo de mortalidad; es sin duda el
determinante más importante de las posibilidades de un recién nacido de
experimentar un crecimiento y desarrollo satisfactorio, por eso en nuestros días
la tasa de recién nacidos con bajo peso se considera un indicador general de
salud.(13) Es, por lo tanto, comprensible la preocupación del Sistema Sanitario
Cubano, por mejorar la atención perinatal y neonatal, enfatizando su prevención.

Motivación
Motivada por este problema presente aún, con sus consabidas consecuencias sobre
la vida y su calidad, y conocedora de la influencia de diversos factores en su
presentación, la autora de esta investigación decidió realizar un estudio en el
hospital gineco-obstétrico América Arias en el año 2006, con la finalidad de
caracterizar los recién nacidos bajo peso, a través de una serie de variables,
exploradas en aquellos que requirieron ingreso en el Servicio de neonatología.

Problemas de investigación
¿Predominan entre los bajos pesos nacidos en el hospital América Arias en el año
2006, los adecuados a la edad gestacional o aquellos con crecimiento
intrauterino retardado?

¿Existen factores de riesgo materno, que se presenten con frecuencia más
elevada, entre los neonatos objeto de estudio en el hospital América Arias en el
año 2006?

¿Hay correspondencia entre la morbilidad asociada y la mortalidad según estado
nutricional y grupo de peso de los niños nacidos en el hospital América Arias en
el año 2006?

MARCO TEÓRICO
Conceptos y factores de riesgo
Aunque hasta fines de la centuria XIX, no se inició el pesaje de recién nacidos,
la observación de que la probabilidad de sobrevivir estaba estrechamente
relacionada con su peso al nacer, se conocía desde siglos antes. Según un grupo
de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). (14,15) y la
Clasificación Internacional de Enfermedades (16), se califica como Bajo peso al
nacer (BPN) a todo niño que nace con peso menor de 2500g, lo cual se considera
el principal factor determinante de la mortalidad infantil, y en especial de la
neonatal (17,18)

El BPN puede ser consecuencia de un Crecimiento Intrauterino Retardado (CIUR),
de que el nacimiento ocurra antes del término (parto pretérmino) o de la
combinación de ambos hechos. (19)

La determinación de la edad gestacional es fundamental para conocer el grado de
madurez neonatal. Al relacionarla con el peso se puede precisar el riesgo
neonatal. (20, 21, 22)

A partir de que L. Lubchenco en 1966 publicara sus gráficos para el registro del
crecimiento intrauterino conocidos como ?Curvas de Colorado?, las cuales se
basaron en las antropometrías al nacer, se reconocen varias clasificaciones en
función de la edad gestacional y del peso.
En nuestro país para clasificar estos pacientes, se utilizan las curvas de
percentiles del profesor Enzo Dueñas, realizadas en el hospital gineco-obstétrico
Ramón González Coro.

En ambos casos se habla de recién nacidos pequeños para la edad gestacional,
cuando se ubican por debajo del décimo percentil, al relacionar el peso al nacer
con las otras medidas antropométricas (talla y circunferencia cefálica). El
recién nacido con crecimiento intrauterino retardado (CIUR) se clasifica en:
• Simétrico: Afectación de los tres parámetros básicos de crecimiento: talla
peso y circunferencia cefálica.
• Asimétrico (Disarmónico): Afectación de uno o dos de los parámetros básicos de
crecimiento: peso, talla y circunferencia cefálica.

Cuando la causa del bajo peso ha sido el CIUR este puede hacerse irreversible
después del nacimiento y acompañarse, de secuelas neurológicas e intelectuales.
(23)

El bajo peso producto del parto pretérmino (peso menor de 2500g al nacimiento,
pero adecuado a la edad gestacional), generalmente se asocia a procesos en los
que existen incapacidad del útero para retener al feto, o a determinadas
condiciones que interrumpen o alteran la gestación, al desprendimiento prematuro
de la placenta o a estímulos que produzcan contracciones.

En general se señala que el BPN, puede tener causas multifactoriales entre la
que se citan: problemas maternos (hábito de fumar, desnutrición, consumo de
alcohol o sustancias tóxicas, baja talla y algunas enfermedades crónicas),
problemas gestacionales (embarazo múltiple, pre-eclampsia, eclampsia,
disfunciones de la placenta y sus membranas, malformaciones congénitas uterinas
de la madre, infecciones maternas, desprendimiento prematuro de la placenta,
intervalo íntergenésico corto y otros), problemas ambientales (estación del año,
altura sobre el nivel del mar), problemas demográficos (clase sociales, grupo
étnico, grupo etáreo, nivel educacional materno, estado civil, ocupación, estrés
psicosocial, gestación no planificada ). (24,25)

El BPN, constituye una preocupación mundial cuya importancia no solo radica en
lo que significa para la morbilidad y mortalidad inmediata de los que lo
padecen, sino que estos niños pueden presentar alteraciones del neurodesarrollo
a mediano y largo plazo. (26)

Morbilidades más frecuentes en el recién nacido bajo peso
Se apuntan como afecciones cuya presentación es relativamente común entre los
nacidos con bajo peso las siguientes:
Edema pulmonar neonatal: Definido como alteraciones hemodinámicas, aunque en
muchos casos la insuficiencia respiratoria que se desarrolla es consecuencia de
injuria micro vascular del pulmón, con paso de proteínas a través de los
epitelios en forma anormal. (27,28)

El edema pulmonar persistente en el período postnatal se atribuye frecuentemente
a una reabsorción lenta del líquido pulmonar fetal después del nacimiento,
asociada frecuentemente con el nacimiento por cesárea o asfixia perinatal severa
(29, 30, 31). Otras condiciones en las que se puede presentar son:
• Enfermedad de membrana hialina.
• Neumonitis causada por estreptococo beta hemolítico grupo B.
• Síndrome de aspiración meconial.
• Insuficiencia cardiaca congestiva.
• Obstrucción de los linfáticos pulmonares
• Enfermedad pulmonar crónica debido a hiperoxia y ventilación mecánica.

Apnea del recién nacido: Es un problema común en neonatos, en particular
prematuros. Se expresa por ausencia de movimientos respiratorios. Avery y
Fletcher la definen como una pausa respiratoria mayor de veinte segundos. Vale
destacar que en neonatos prematuros de muy bajo peso, pausas respiratorias de
solo ocho o a diez segundos pueden estar asociadas con disminuciones importantes
en la frecuencia cardiaca y la saturación de la hemoglobina. (32, 33,34)

Las apneas se clasifican en tres grupos fundamentales:
• Centrales : cuando las oscilaciones cardiacas están presente a todo lo largo
de la duración de apnea
• Obstructivas: cuando las oscilaciones están completamente ausentes.
• Mixtas: cuando las oscilaciones cardiacas, están presente solo en una parte de
la apnea

Hay cuatro elementos en el control de la respiración del recién nacido que
juegan un papel fundamental en la llamada inmadurez central y en el desarrollo
de las apneas, son ellos:
• La inmadurez de los quimiorreceptores
• La hipoxemia.
• Los reflejos pulmonares y de las vías aéreas
• El estado del sueño.

Enfermedad de membrana hialina: Se relaciona con el parto prematuro,
principalmente antes de las 34 semanas de edad gestacional y se caracteriza por
déficit de surfactante pulmonar endógeno, lipoproteína que se haya en la
superficie interna del pulmón sintetizada por las células pneumocitos tipo II,
que reduce considerablemente las fuerzas de la tensión superficial a nivel de la
interfase aire-agua, disminuyendo así la presión que tiende a colapsar al
alveolo, igualando las fuerzas de la tensión superficial La alteración o
ausencia del surfactante pulmonar acarrea una menor adaptabilidad pulmonar
aumentando así el trabajo respiratorio con ventilación pulmonar disminuida,
atelectasia ,asfixia e hipo perfusión alveolar. (35)

Sepsis neonatal: En 1991, con el auspicio del American Collage Of. Chest
Physicians y la Society Of. Critical Care Medicine, se realizó en Northbrook (EE.UU.),
una reunión de consenso para definir en adultos la sepsis y otros términos
relacionados, así como desarrollar guías para la investigación de nuevas
terapias para la sepsis. Con su publicación al año siguiente, se popularizó el
concepto de ?Síndrome de Respuesta Inflamatoria Sistémica? (SRIS), referido a
los hallazgos encontrados tras la activación generalizada del sistema
inmunitario, con independencia de la causa desencadenante. La definición de SRIS
incluía criterios clínicos (fiebre, taquicardia, taquipnea) y de laboratorio
(leucocitosis o leucopenia), y se instituyó el concepto de sepsis como ?SRIS en
presencia de infección? (36,37, 38, 39).

Definiciones Actuales del S.R.I.S (40, 41. 42):
La presencia de al menos 2 de los siguientes 4 criterios, uno de los cuales debe
ser el referido a la temperatura o al conteo de leucocitos anormal.
• Temperatura Central de > 38.5° C ó < 36° C.
• Taquicardia (Definida como frecuencia cardiaca > 2 SD por encima del valor
normal para la edad en ausencia de estímulo externo, medicación habitual o
estímulo doloroso) o Bradicardia (definida como frecuencia cardiaca < 10
percentil para la edad en ausencia de estímulo vagal externo, drogas beta
bloqueadoras o cardiopatía congénita, o por otro lado depresión persistente
inexplicable por un periodo de tiempo superior a 30 min.).
• Frecuencia Respiratoria media > 2 SD por encima del valor normal para la edad
o ventilación mecánica por un proceso agudo (no relacionado con enfermedad
neuromuscular subyacente o la recepción de anestesia general).
• Conteo leucocitario elevado o disminuido para la edad o más de 10% de neutro
filos inmaduros
Infección

Infección sospechada o probada (por cultivo positivo, tinción de tejido o test
de reacción en cadena a la polimeriza) causada por algún patógeno o un síndrome
clínico asociado con una alta probabilidad de infección.

La evidencia de la infección incluye hallazgos positivos en el examen clínico,
imagenológico o exámenes de laboratorio. (Por ejemplo leucocitos en líquidos
corporales estériles normalmente, y radiografía de tórax).

Sepsis: Se mantiene la definición de Bone; SIRS asociada a infección comprobada
o sospechada.
Sepsis Severa
Sepsis más uno de los siguientes:
• Disfunción orgánica cardiovascular ó
• Síndrome de Distress Respiratorio Agudo ó
• 2 o más disfunciones de otros órganos.

Shock Séptico: sepsis y disfunción cardiovascular, entendida como la presencia
de los siguientes criterios a pesar de la administración de bolos de fluidos
isotónicos intravenosos ≥ 40 ml/kg en 1 hora

Disfunción Cardiovascular
• Disminución de la TA (Hipotensión) < 5 percentil para la edad o TA Sistólica <
2 SD por debajo del valor normal para la edad, necesidad de Drogas vaso activas
para mantener la tensión arterial en un rango normal (dopamina > 5 µg/kg/min o
dobutamina, epinefrina, o norepinefrina a cualquier dosis).
• Dos de los siguientes:
a) Acidosis metabólica inexplicada
b) Aumento del lactato arterial de más de dos veces sobre el limite superior de
lo normal
c) Oliguria (diuresis horaria menor de 0,5 ml/kg /hora D) llene capilar lento
(mas de 5 segundos) E) gradiente térmico central/ anal de mas de 3º C.

Múltiples clasificaciones han sido descritas, en nuestro centro la más utilizada
es la que se describe a continuación (43):
Sepsis de inicio precoz: Son causadas por gérmenes localizados en el canal
genital materno que contaminan al feto por vía ascendente (progresando por el
canal del parto hasta alcanzar el líquido amniótico) o por contacto directo del
feto con secreciones contaminadas al pasar por el canal del parto.
Sepsis de inicio tardío: Son debidas a microorganismos localizados en los
Servicios de Neonatología (preferentemente en las UCI neonatales) que son
transportados al niño por el personal sanitario (manos contaminadas) y/o por el
material de diagnóstico y/o tratamiento contaminado.

Hemorragia intraventricular del prematuro: Evento que se presenta con relativa
frecuencia en recién nacidos pretérmino sometidos a episodios hipoxico-isquemicos
pre, intra o posparto. La lesión básica es el sangrado en la zona de la matriz
germinal subependimaria.

Se describen dos síndromes:
• Síndrome catastrófico: Se relaciona con las hemorragias mayores y con tasas de
altas morbilidad y mortalidad, aparecen de forma abrupta y el cuadro se instala
en pocos minutos u horas con deterioro del sensorio, trastornos respiratorios,
alteraciones cardiovasculares, anemia y convulsiones.
• Síndrome saltatorio: Relacionado por lo general, con hemorragias de menor
cuantía, el porcentaje de sobrevida es mayor y el de secuelas menor. La
presencia es sutil y gradual con alteraciones sensoriales, hipo actividad e
hipotonía (43,44).

El mejoramiento de los cuidados intensivos neonatales ha conducido a un marcado
incremento de la sobreherida en prematuros, cada vez más pequeño con el
consiguiente aumento de la incidencia de hemorragias endocraneanas.

Hiperbilirubinemia: en general aparece durante los primeros dos días y persiste
por una o dos semanas. Las cifras elevadas son determinadas mediante la
ubicación en tablas del valor registrados en el neonato, las que consideran,
peso, edad gestacional y tiempo transcurrido desde el nacimiento. En el recién
nacido de extremado bajo peso el tratamiento debe comenzar aún cuando la
ictericia no sea clínicamente apreciable (48, 49)

Anemia: La anemia del prematuro es una exageración de la caída del hematocrito
postnatal, en niños con edad gestacional menor de 32 semanas, asociada con
síntomas en alrededor del 40%. La teoría actual de la fisiopatología de la
anemia del prematuro es que se debe primariamente a bajos niveles de
eritropoyetina, y más que a la baja respuesta de los precursores eritrocitarios
o la presencia de inhibidores de síntesis de los glóbulos rojos. En las etapas
precoses de la vida postnatal en recién nacidos pretérminos enfermos, la causa
principal es la extracción repetida de sangre.

Los síntomas asociados incluyen inadecuado aumento de peso, episodios de apnea,
mala percusión, aumento en los niveles de ácido láctico y bajo contenido de
oxigeno en sangre venosa central. (45,46,47)

En resumen podemos afirmar que existen numerosos factores de riesgo ( 54, 55) y
afecciones que pueden relacionarse con el nacimiento de niños bajo peso o
complicar su evolución.

OBJETIVOS
Objetivo general:
• Caracterizar el grupo estudiado de acuerdo a variables seleccionadas.
Objetivos específicos:
• Identificar los recién nacidos bajo peso y clasificarlos según edad
gestacional, grupo de peso y estado nutricional.
• Indagar en los factores de riesgo materno para el bajo peso la nacer.
• Agrupar los pacientes según número de eventos mórbidos, tipo, mortalidad y
principales causa de defunciones.

DISEÑO METODOLÓGICO
Tipo de investigación:
• Investigación observacional, descriptiva, transversal y prospectiva
Lugar y período en que se realiza
• Hospital Universitario ?América Arias?, del primero de enero al 31 de
diciembre del año 2006.
Universo
• Los 98 recién nacidos bajo peso en el Hospital Universitario ?América Arias?,
que en el período comprendido entre el primero de enero y el 31 de diciembre del
2006, ingresaron el servicio de neonatología.
Instrumentos utilizados
• Registro estadístico de la institución.
• Libro registro del servicio.
• Expedientes clínicos maternos y neonatales.
Variables estudiadas
• Factores de riesgo materno, edad gestacional, grupo de peso, valoración
nutricional, patologías asociadas al bajo peso, número de eventos, sobrevida y
causas de muerte.

Método:
A. Recogida de la información: La información se obtuvo de cuatro fuentes
primarias: registro estadístico de la unidad, libro registro del servicio y
expedientes clínicos maternos y neonatales.
B. Procedimiento: Se identificó en las estadísticas de la unidad el número de
pacientes nacidos con bajo peso en la institución. Posteriormente del libro de
registro del Departamento se obtuvo el nombre y expediente clínico de aquellos
que causaron ingresos en el Servicio, procediéndose entonces, a la revisión de
sus historias clínicas, para la recogida de datos.
C. Procesamiento de la información: El trabajo fue realizado por la autora del
estudio. La información se introdujo en una base de datos del programa Excel del
Sistema operativo Windows XP, donde se procesó haciendo las agrupaciones de
acuerdo a los intereses de la investigación y los indicadores fijados. Los
resultaos se presentan tabulados y en gráficos, expresados en términos de
frecuencia y por ciento.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN
Tabla 1. Clasificación de nacidos vivos según categoría de peso al nacer.
Hospital Universitario América Arias. Año 2006.
PESO AL NACER NÚMERO POR CIENTO
Bajo peso 168 5.49
No bajo peso 2889 94,51
Total 3057 100,00
Fuente: Registro de Estadísticas del Hospital.
Observamos que el 5,49% de los nacidos vivos en nuestro centro en el periodo
estudiado clasificaron como bajo peso al nacer. Faneite en su estudio reporta
cifras ligeramente inferiores a las halladas en esta investigación (50). En tal
sentido valdría la pena destacar que nuestra institución es centro de referencia
para la atención del recién nacido bajo peso de la provincia de la Habana, lo
cual puede haber influido en la diferencia observada, pero solo se trata de una
reflexión, puesto que este aspecto no fue motivo de estudio. Trelles por su
parte señala en su casuística una incidencia de 7,4%, superior la encontrada por
nosotros (51).
Gráfico 1. Nacidos vivos según categoría de peso al nacer. Hospital
Universitario América Arias. Año 2006.

Fuente: tabla 1
Tabla 2. Distribución de recién nacidos bajo peso según ingreso en el
Servicio Cerrado de Neonatología. Hospital Universitario América Arias. Año
2006.
INGRESO NÚMERO PORCIENTO
Si 98 58.3
No 70 41.7
Total 168 100,0
Fuente: Libro estadístico del Servicio.
La mayoría de los bajo pesos nacidos en la institución ingresaron al Servicio
cerrado (98 para un 58,3%). No encontramos en las estadísticas actualizadas
investigaciones que exploraran el comportamiento de este indicador por lo que no
hacemos comparaciones con otros autores.
Gráfico 2. Recién nacidos bajo peso según ingreso en el Servicio Cerrado de
Neonatología. Hospital Universitario América Arias. Año 2006.

Fuente: tabla 2
Tabla 3. Frecuencia de factores de riesgo materno de bajo peso según
valoración nutricional al nacer. Hospital Universitario América Arias. Año 2006
Factores de riesgo de bajo peso Adecuado a su Edad gestacional Crecimiento
Intrauterino Retardado Asimétrico Crecimiento Intrauterino Retardado Simétrico
Total
Preclampcia 5 6 2 13
Hábito de fumar 2 3 4 9
Ruptura prematura de membranas 7 0 0 7
Hipertensión crónica 5 0 2 7
Anemia 3 1 1 5
Maternidad tardía 3 1 1 5
Casos sociales 1 1 3 5
Gemelaridad 2 1 1 4
Sepsis vaginal 4 0 0 4
Diabetes 3 0 1 4
Hematoma retro placentario 1 0 1 2
Maternidad temprana 2 0 0 2
Disfunción placentaria 0 0 1 1
Fuente: Expediente Clínico

El factor de riesgo globalde mayor frecuencia fue la eclampsia con 13 casos
seguido del hábito de fumar con nueve. Hallamos tres casos sociales y siete con
de maternidades en edades no apropiadas, factor este ultimo que junto a la
ruptura prematura de membranas ocupo el tercer lugar general. La desnutrición se
excluyo debido a que sus frecuencias todas fueron iguales a cero.

Entre los adecuados para la edad gestacional el factor mas frecuente resulto la
ruptura prematura de membranas, mientras entre los desnutridos como grupo fue la
preclampcia seguida del tabaquismo. Bortman (52) en su estudio que incluyo 1156
casos de bajo peso señala como factores de riesgo principales la preclampsia,
las anomalías placentarias y el habito de fumar coincidiendo en dos de los
aspectos con nuestros hallazgos.

Al igual que en el estudio que presentamos halló que la maternidad temprana o
tardía resultó uno de los principales factores riesgo. Otros autores señalan
resultados similares (54,55). La malnutrición por defecto, fue explorada, pero
como todas las frecuencias fueron iguales a cero, no se reflejó en la tabla.

Tabla 4. Distribución de neonatos ingresados según edad gestacional y
estado nutricional al nacer en el Hospital Universidad América Arias, 2006.
EDAD GESTACIONAL ADECUADO A SU EDAD GESTACIONAL CRECIMIENTO INTRAUTERINO
RETARDADO ASIMÉTRICO CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO SIMÉTRICO TOTAL
No % No % No %
Menor de 34 s 30 44 2 20 3 15 35
34 ? 361 s 34 50 5 50 9 45 48
37 ó mayor 4 5 3 30 8 40 15
Total 68 100 10 100 20 100 98
Fuente: Expediente Clínico

En el grupo predominaron los neonatos con un peso adecuado a la edad gestacional
(68 (69,4%)). Siendo así es lógico que también sea mayor el numero de los
nacidos con menos de 37 semanas, comportamiento esperado de acuerdo a las
estrategias de apoyo nutricional y atención prenatal a las embarazadas (53).

Resultados similares se reportan en los registros de morbilidad de neonatología
del Ministerio de Salud Pública en los últimos años. Vale la pena destacar que
el mayor numero de los prematuros clasificó en el grupo de 34-36 semanas de
manera que la prematuridad mas severa fue menos frecuente, similar distribución
es señalada en las estadísticas nacionales (58).

Tabla 5. Estratificación de peso al nacer del grupo estudiado según
valoración nutricional. Hospital Universitario América Arias. Año 2006.
PESO EN GRAMOS ADECUADO A SU EDAD GESTACIONAL CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO
SIMÉTRICO CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO ASIMÉTRICO TOTAL
No % No % No %
-1500 11 16.2 4 40 3 15 18
1500-1999 21 30.9 5 50 8 40 34
2000-2499 36 52.9 1 10 9 45 46
total 68 100 10 100 20 100 98
Fuente: Registro del Servicio

En la tabla se muestra que el mayor por ciento de casos clasifica como adecuado
para la edad gestacional con pesos entre 2000 y 2499 gramos, que resultó el
grupo más representado en los niños portadores de crecimiento intrauterino
retardado asimétrico, mientras el de 1500-1599 gramos, fue el principal portador
al crecimiento intrauterino retardado simétrico. Trelles (51) en su estudio
encontró mayor predominio en el bajo peso con crecimiento intrauterino
retardado.

Tabla 6. Distribución del grupo según prevalencia del Patologías
asociadas de acuerdo al estado nutricional.

CONDICIÓNPATOLOGÍA ASOCIADA. ADECUADO A SU EDAD GESTACIONAL CRECIMIENTO
INTRAUTERINO RETARDADO SIMÉTRICO CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO ASIMÉTRICO
TOTAL
No %
Enfermos 59 9 14 82 83.7
Sanos 9 1 6 16 16.3
Total 68 10 20 98 100.0
Fuente: Registro del Servicio

De los recién nacidos bajo peso estudiados que causaron ingreso en el
departamento 82 (83,7%) eran portadores de alguna patología. Si consideramos el
estado nutricional hallamos que entre los neonatos con desnutrición mas severa
la presencia de las mismas fue mas elevada que en el resto (90%). Faneite (50)
en su estudio que abarca 365 casos en un periodo de tres años reporta con
patologías asociadas en 107 pacientes (29,3%) resultado que difiere al alcanzado
en la investigación que realizamos.

Tabla 7. Distribución del grupo estudiado según frecuencia de eventos
mórbidos. Hospital Universitario América Arias. 2006.

EVENTOS NÚMERO PORCIENTO
1 32 39
2 ó más 50 61
Total 82 100
Fuente: Registro del Servicio
Observamos que el número de eventos supera el número de pacientes a causa de que
algunos neonatos presentaron dos o más de ellos.

Gráfico 3. Distribución del grupo estudiado según frecuencia de eventos
mórbidos. Hospital Universitario América Arias. 2006.

Fuente: Tabla7

Tabla 8. Diagnóstico del grupo estudiado según valoración nutricional.
Hospital Universitario América Arias. Año 2006.

DIAGNÓSTICO ADECUADO A SU EDAD GESTACIONAL CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO
SIMÉTRICO CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO ASIMÉTRICO TOTAL
Hiperbilirrubinemia 46 5 14 65
Síndrome de Dificultad Respiratoria 27 1 6 34
Sepsis 16 6 2 24
Hemorragia Peri ventricular 11 0 1 12
Anemia 6 0 1 7
Enfermedad de la Membrana Hialina 4 0 0 4
Asfixia 2 0 1 3
Retinopatía 3 0 0 3
Apnea 2 0 0 2

Fuente: Expediente Clínico

Referente a las patologías asociadas a la condición de bajo peso al nacer
encontramos que la mas frecuente fue la hiperbilirrubinemia presente en 65
casos, la que también ocupo el primer lugar al hacer la distribución según
estado nutricional, tanto en los adecuados para la edad gestacional, como en los
desnutridos. El síndrome de dificultad respiratoria y la sepsis, ocuparon el
segundo y el tercer lugar, respectivamente como morbilidades asociadas en el
grupo general.

Si nos atenemos a la distribución de patologías, según estado nutricional, el
primer lugar para ambos grupos ya fue comentado. Entre los adecuados para la
edad gestacional, la segunda causa fue el síndrome de dificultad respiratoria,
seguido de la sepsis y la hemorragia peri ventricular, en los desnutridos las
afecciones mas frecuentes por orden descendente fueron la sepsis y el síndrome
de dificultad respiratoria. Faneite (50) en su estudio señala como principales
patologías asociadas al bajo peso el síndrome de distress respiratorios y la
sepsis, lo que se asemeja a nuestros resultados.

Trellez (51) apunta que en su casuística las morbilidades mas frecuentes fueron
la policitemia, la hemorragia del sistema nervioso central y la anemia, lo que
en solo dos de las causas coinciden con nosotros, al igual que Lohman Gandini,
que reporto que entre sus casos ocuparon los primeros lugares como afecciones
asociadas el síndrome de dificultad respiratoria, la enfermedad de membrana
hialina, la sepsis, y la hemorragia interventricular. (59)

Tabla 9. Sobrevida del grupo según estado nutricional al nacer. Hospital
Universitario América Arias. Año 2006.

SOBREVIDA ADECUADO A SU EDAD GESTACIONAL CRECIMIENTO INTRAUTERINO RETARDADO
TOTAL
No % No % No
Si 61 89.7 28 93.3 89
No 7 10.3 2 6.7 9
Total 68 100 30 100 98
Fuente: Libro Registro Servicio Neonatal.

La supervivencia del grupo en general fue 90,8% para los adecuados para la edad
gestacional 89,7% y para los niños con crecimiento intrauterino retardado
93,33%.

La supervivencia fue mas alta entre los niños portadores de crecimiento
intrauterino retardado que en los adecuados para la edad gestacional sin embargo
consideramos oportuno destacar que los dos neonatos con crecimiento intrauterino
retardado fallecidos eran simétricos, lo que representa el 20% del total, una
supervivencia de 80% para este grupo la mas baja de acuerdo al estado
nutricional.

Respecto a las causas de muerte por grupos de peso decidimos no construir una
tabla por la cantidad de frecuencia igual a cero. Sí debemos señalar que 8 de
los 9 fallecidos pesaron menos de 1500 gramos, para un 88,88%. En lo que se
refiere a las causas 4 del total de muerte se debieron a sepsis generalizadas
(44,44%).

La bronconeumonía, la inmadurez, la anoxia intraparto y la hemorragia
subaracnoidea con un caso cada una, motivaron las restantes defunciones. García
en su estudio encontró como causas mas frecuente de mortalidad en el recién
nacido muy bajo peso: la enfermedad de membrana hialina y la hemorragia
intracraneal (57), lo cual no se corresponde con nuestros resultados. En la
literatura revisada se reportan cifras de mortalidad que oscilan entre 11 y 51
%, con una media de 27 % en los niños nacidos con menos de 1 500 gramos,
apuntándose la sepsis, como causa más frecuentemente asociada. (56)

CONCLUSIONES
♣ La frecuencia de recién nacidos bajo peso, en nuestro estudio, se ubicó en
límites cercanos a los de otros autores. El mayor número de pacientes clasificó,
como adecuado a su edad gestacional y tuvo pesos entre 2 00 y 2 499.
♣ Los principales factores de riesgo materno fueron la preeclampsia y el hábito
de fumar, para el grupo general, siendo para los adecuados a la edad gestacional,
la rotura prematura de membranas y para los portadores de crecimiento
intrauterino retardado, la preeclampsia y el tabaquismo.
♣ La mayoría de los bajos pesos, ingresó al servicio y las patologías asociadas
más frecuentes resultaron: la hiperbilirrubinemia, el síndrome de distress
respiratorio y la sepsis.
♣ En casi las dos terceras partes de los pacientes se reportaron 2 o más eventos
mórbidos y la mortalidad fue elevada, principalmente entre los neonatos de muy
bajo peso al nacer.

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AUTORAS
Maria Josefa Villalta Lima*
Miriam Aliño Santiago**
Alina Ferreiro Rodríguez***
Odalys Céspedes Barrientos****.

*MsC. Especialista de Primer Grado en Neonatología
** MsC. Especialista de Segundo Grado en Pediatría. Profesora del ISCM de La
Habana.
*** MsC. Especialista de Primer Grado en Neonatología
****. MsC. Especialista de Primer Grado en Neonatología. Jefa del Servicio de
Neonatología del Hospital Universitario ?América Arias?

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  • periodo de luna de miel neonatal sepsis

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