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La base naval de Estados Unidos en Guantánamo, un enclave colonial yanqui en nuestro territorio

La base naval de Estados Unidos en Guantánamo, un enclave colonial yanqui en nuestro territorio

Introducción
Esencia del Tratado y acuerdos
Situación geográfica y extensión
Ruptura de Cuba con Estados Unidos
Principales agresiones y actividades de la base
Conclusiones
Bibliografía

Monografias.com
Introducción

Con motivo a esta asignatura, se ha realizado este trabajo abordando temas de historia, actualidad, política y defensa nacional.

Este tema aunque tiende a parecer sencillo, tiene en sus entrañas gran cantidad de aspectos políticos, económicos y sociales, y en el análisis que se hace, se refleja claramente la lucha de dos países, los Estados Unidos, para mantener su dominio en el Caribe, y nuestro país, por recuperar ese pedazo de tierra que nos pertenece sin provocar conflictos.

Existen muchas dudas sobre la situación y tendencia que tiene la presencia de la base en territorio nacional, así como posibles problemas que puedan existir en un futuro, y les aseguramos que este texto ayudará a aclarar estas dudas, pues este trabajo abordamos aspectos nuevos que no se han visto en los libros de historia y se hace un análisis profundo del acuerdo que tienen los países a nivel mundial de eliminar estas zonas militares.

Sin más los exhortamos a que lea este documento, que aclare sus dudas y que saque sus propias conclusiones
Esencia del Tratado y acuerdos

(Enciclopedia: Todo sobre Cuba.)

La Base Naval en la Bahía de Guantánamo fue el sostén para la sistemática penetración de las inversiones norteamericanas en la economía y en todos los estamentos de la sociedad cubana, coronando la dependencia neocolonial en la vida política de la joven nación.

Carboneras o estaciones navales (Base de Guantánamo)

Resultado de la intervención militar en la guerra cubano-española y de la imposición a Cuba de la Enmienda Platt, Estados Unidos consiguió establecerse en una parte de la bahía de Guantánamo, una de las mejores del país, donde aún permanece su base naval.

La pretensión inicial era de venta o arriendo de los terrenos para carboneras o estaciones navales en número de cuatro, entre las que se mencionó a Guantánamo, Nipe, Bahía Honda y Cienfuegos, e incluso La Habana.

La cifra se redujo a dos y finalmente a una pues abandonaron el objetivo de Bahía Honda.

El convenio correspondiente fue suscrito en calidad de arriendo en 1903 y el 10 de diciembre de ese año EE.UU. tomó posesión de parte de la Bahía de Guantánamo y tierras colindantes.

El asunto fue incluido en el artículo III del Tratado de relaciones entre Cuba y Estados Unidos, firmado en Washington el 29 de Mayo de 1934, el cual expresa: En tanto las dos partes contratantes no se pongan de acuerdo para la modificación o abrogación de las estimulaciones del Convenio firmado el 16-23 de Febrero de 1903 y el arreglo suplementario del 2 de Julio del propio año, seguirán en vigor en la misma forma y condiciones.

Asimismo, mientras EE.UU. no abandone la base de Guantánamo o los dos gobiernos no acuerden una modificación de sus límites, seguirá teniendo la extensión territorial con los límites de la fecha de la firma del Tratado.

Cuba y Estados Unidos rompieron relaciones diplomáticas desde el 3 de Enero de 1961 cuando Washington las interrumpió. A pesar de ello este último país mantiene ocupado el territorio de la base de naval de Guantánamo en contra de la voluntad del pueblo y gobierno cubanos.
Situación geográfica y extensión

Bahía de Guantánamo, entrante protegido del mar Caribe, situado en el sureste de Cuba, en la provincia de Guantánamo, cerca de la ciudad del mismo nombre. El principal puerto es Caimanera. La bahía tiene 19 km de largo y unos 8 km de ancho. El acceso al puerto, que permite la entrada de buques de gran tonelaje, es un canal estrecho situado en el extremo sur de la bahía. En el terreno que se extiende a ambos lados de este canal, de más de 3.640 ha, se emplaza la base naval estadounidense de Bahía de Guantánamo, que alberga aeródromos, amplias instalaciones para suministros, reparación y entrenamiento y constituye la principal base naval de Estados Unidos en la región caribeña.

Su protegido puerto y su proximidad al paso de los Vientos, importante ruta marítima entre Estados Unidos y el canal de Panamá, la hacen indispensable desde el punto de vista estratégico. Durante la Guerra Hispano-estadounidense, Estados Unidos anexionó y fortificó gran parte de la zona exterior del puerto de la bahía de Guantánamo y lo utilizó como fondeadero para sus navíos de guerra. Mediante el acuerdo firmado con Cuba en 1903, Estados Unidos logró el derecho a mantener una base naval en la bahía de Guantánamo.

En 1934, el acuerdo fue sustituido por un tratado que reafirmó el derecho de Estados Unidos a arrendar el emplazamiento de la base a Cuba. Estados Unidos ha continuado manteniendo la base después de 1960, a pesar de las tensas relaciones con Cuba.
Ruptura de Cuba con Estados Unidos

En 1934, el acuerdo fue sustituido por un tratado que reafirmó el derecho de Estados Unidos a arrendar el emplazamiento de la base a Cuba. Estados Unidos ha continuado manteniendo la base después de 1960, a pesar de las tensas relaciones con Cuba.

Las Bases Militares Extranjeras impuestas: Colonialismo y Desarme.

Las Bases militares impuestas por las metrópolis colonialistas a sus colonias como exigencia para concederle su independencia formal, contraviene el derecho de soberanía, autodeterminación e integridad territorial, principios de Derecho Internacional, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas.

El principio de soberanía no es un concepto en decadencia, como algunos pretenden presentarlo, por el contrario constituye la condición previa al régimen legal de una nación civilizada y parte de la comunidad –jurídica internacional.

Las Bases Militares dañan y perjudican la soberanía de los pueblos, donde están ubicadas y conducen hacia una nefasta aplicación de la llamada “soberanía limitada”.

Cada una de las Resoluciones aprobadas a partir de la 1514, recaban la urgente necesidad, para la paz y la seguridad internacionales, del fin del colonialismo en todas sus manifestaciones.

Es cierto que ha habido un llamado reiterado contra el colonialismo por parte de las Naciones Unidas, además de que esta Organización ha dedicado su mayor esfuerzo para liquidar situaciones coloniales contrarias a los Propósitos y Principios de la Carta de la ONU y a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero la lucha contra el colonialismo es más compleja y profunda, así lo expresa la propia Resolución No. 1514 (XV), en su párrafo 6.

“6.Todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país es incompatible con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”.

En el conjunto de todas estas Resoluciones y declaraciones, podemos encontrar que también se pueden considerar como manifestaciones de colonialismo, los siguientes :

Todo acto contrario o que quebrante total o parcialmente la integridad territorial de un país.

Toda acción armada o medida represiva de cualquier índole dirigida a quebrantar o impedir el libre derecho de autodeterminación, soberanía e integridad territorial.

Toda intervención en los asuntos internos de los demás Estados para violar los derechos soberanos de los pueblos y su integridad territorial.

Los países No Alineados, en su primera Conferencia Cumbre, celebrada en Belgrado en 1961, también consideraron la ligazón de las Bases Militares extranjeras impuestas a los países como una manifestación del colonialismo y demandaron el cese inmediato de esta ocupación territorial. Tal pronunciamiento ha sido reiterado durante la fructífera historia de los No Alineados en pro de la consolidación de la paz y la cooperación pacífica entre los pueblos.

Entre los importantes acuerdos incluidos en la Declaración de dicha Conferencia Cumbre, traemos a la atención su párrafo 11 que dice:

“Los países participantes consideran que el establecimiento de Bases Militares extranjeras en el territorio de otros países contra la voluntad de los interesados, constituye una violación de la soberanía nacional. Denuncian, igualmente, los problemas coloniales que obligan a países anhelantes de independencia a pagar el precio de tener Bases Militares extranjeras en su territorio a cambio de su libertad. Declaran su pleno apoyo a los países que desean liberarse de Bases Militares extranjeras y hacen un llamamiento a los países que mantienen tales Bases a que procedan a su supresión como una contribución a la paz mundial.

Entre otros de los acuerdos tomados en Belgrado merece citarse también, el párrafo 5, que dice:

“Los participantes en la Conferencia, piden el cese inmediato de, toda ocupación de carácter colonial y la restitución de la integridad territorial al legítimo pueblo de los países de Asia, Africa y América Latina en que aquella haya sido violada, así como la retirada de fuerzas extranjeras en su suelo nacional”.

Cuba pudo hablar en esa Conferencia por dolorosa experiencia propia. Como allí, se dijo, nuestro país fue militarmente ocupado por fuerzas de los EE.UU, en 1898, y para retirar esas tropas de ocupación, se le impuso la obligación de tolerar la Base Militar en Guantánamo desde 1903, y por el tiempo que ellos la necesitaren, contra la voluntad del pueblo de Cuba.

No cabe duda que la Base Naval yanqui en Guantánamo es el botín de una guerra que los EE.UU. ni libró ni ganó a España y es el precio de la coyunda, la amenaza y la coacción sobre un pueblo que después de tres décadas de lucha contra el colonialismo español, – que defendía con fiereza y saña la rica posesión colonial en América que le representaba Cuba, — fatigado y a su vez ansioso de alcanzar su vida republicana, se vio compelido a entregar, ese pedazo de su territorio ante la amenaza de la no retirada de las tropas de ocupación norteamericanas.

No obstante, no ser Cuba un Estado colonial consideró que ese enclave naval en su territorio, constituía un hecho colonial y así, en aquel diciembre de 1960, al aprobarse la Resolución 1514, el entonces Canciller Raúl Roa declaró, que el Gobierno Revolucionario de Cuba “da por incluida esta reclamación en los términos de la declaración propuesta”.

Cuba fue el primer ejemplo de lo que dijeron los No Alineados en 1961, de tener que pagar el precio de tener Bases Militares impuestas en su territorio a cambio de su libertad, aunque esta fuere formal.

Las Naciones Unidas que ha dado seguimiento al tema del colonialismo, en la Resolución 2189 del 13 de diciembre de 1966, del XXI Periodo de Sesiones de la Asamblea General, abordó nuevamente el tema de las Bases Militares y el Comité Especial pide a las potencias coloniales que desmantelen sus Bases e instalaciones militares situados en territorio coloniales y que se abstengan de establecer otras nuevas y de utilizar las que todavía existen para obstaculizar a los pueblos de los territorios coloniales en el ejercicio de sus legítimos derechos a la libertad y a la independencia.

Aunque hemos situado el ejemplo de Cuba en la parte relativa a los enclaves coloniales, es indudable que dada la permanencia de la Base en ese territorio ilícitamente ocupado, clasifica también como ejemplo de Bases Militares impuestas en territorios no coloniales.

Muchas han sido las fuerzas que solapadamente se oponen a discutir en las Naciones Unidas el tema de las bases militares, pues la ONU lo enfrenta, tanto desde el punto de vista del colonialismo, como desde el punto de vista del desarme. No obstante, logró inscribirse en la Asamblea General de la ONU y fue remitido a la Primera Comisión, el tema de la eliminación de las bases militares extranjeras en países de Asia, Africa y América Latina. Mediante la Resolución No. 2165 (XXI) de 5 de diciembre de 1966, decide enviar al Comité de Desarme, el examen del tema e informe al respecto. Dándole continuidad a la referida Resolución, mediante la Resolución No. 2344 (XXII), de 19 de diciembre de 1967, reiteró el tema al Comité de los 18 para que estudiase e informase sobre la eliminación de bases militares en Asia, Africa y América Latina. Pero el tema está estancado, no obstante su traspaso a la Conferencia del Desarme.

La Resolución 2625 (XXV), de 24 de octubre de 1970, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, conocida como “Declaración sobre los Principios de Derecho Internacional Referentes a las Relaciones de Amistad y a la Cooperación entre los Estados de Conformidad con la Carta de las Naciones Unidas”, considera:

El territorio de un Estado no será objeto de ocupación militar derivada del uso de la fuerza en contravención de las disposiciones de la Carta. El territorio de un Estado no será objeto de adquisición territorial derivada de la amenaza o el uso de la fuerza.

Después de la derrota sufrida en Viet Nam, los Estados Unidos han delineado doctrinas y tesis sobre la “defensa” de los intereses vitales norteamericanos, sin tener que arriesgarse a una situación militar y política similar, y en estas doctrinas, las bases militares desempeñan un importante papel. Surgen también en esta teoría, las llamadas originalmente “fuerzas de despliegue rápido” y los “conflictos de baja intensidad”. Para ello era necesario acercar las fuerzas lo más posible a las probables áreas de conflicto y, en consecuencia, el nuevo uso de las bases militares norteamericanas. Aunque no dejan de reconocer que cada vez les resulta más difícil involucrar a otros gobiernos en sus aventuras militares y la creciente repulsa de los pueblos a que utilicen su territorio para ello.

Hay que decir que en el mundo hay cientos de bases militares extranjeras, lo que nos da una idea de la dimensión que ha cogido este hecho que indudablemente afecta a la paz y la seguridad internacionales, porque se trata de Bases en que se realizan actividades, tales como : maniobras militares, a veces contra los propios países donde se encuentran enclavadas, son centros de fuerza de despliegue rápido, de monitoreo y entrenamiento de fuerzas, instalaciones logísticas, puntos de observación, complejos para interceptar radiocomunicaciones de otros países, etc.

Las Bases son centros de corrupción, de colonización cultural, de agresión a la soberanía e independencia de los Estados, y elemento que considero de suma gravedad, el daño ecológico que ellas significan y que constituyen la violación de los esfuerzos de la humanidad para preservar la biodiversidad del planeta, tal y como proclama la Conferencia de la Cumbre de la Tierra, en Río de Janeiro, en 1992. Estos enclaves traen consigo las prácticas no solamente de armas convencionales sino también bacteriológicas, biológicas y en algunos de ellas son centros de almacenamiento y disposición de armas nucleares.

Es un reclamo de la humanidad que se eliminen las Bases Militares extranjeras impuestas, y así se ha recogido este reclamo en numerosos foros regionales e internacionales.

En el desarrollo del derecho internacional, observamos que puede ir tomando forma una nueva norma de derecho internacional general, al considerar que las bases militares extranjeras impuestas son, tanto un peligro para la paz y la seguridad internacionales, como una forma de dominación colonial.

Hay que reclamar la atención permanente y efectiva de las Naciones Unidas sobre la presencia de las bases militares extranjeras impuestas contra la voluntad de los pueblos y su peligro real contra la paz y la seguridad internacionales. Las Bases Militares extranjeras impuestas deben cesar, pues constituyen una grave peligro para la paz y seguridad internacionales.
Principales agresiones y actividades de la base

Desde el triunfo de la Revolución en 1959, la base ha sido fuente de provocaciones y agresiones, tanto de las tropas del enclave como de contrarrevolucionarios que allí encontraron refugio, muchos de ellos después de cometer crímenes y otras fechorías. En 1961 personal de la Base provocó la muerte a golpes de un obrero cubano y menos de un año más tarde fue secuestrado, torturado y asesinado un humilde pescador. Dos soldados cubanos resultaron asesinados en 1964 y 1966, respectivamente, por disparos realizados desde esa instalación norteamericana. Son muchas las violaciones del espacio aéreo, marítimo y terrestre cometidas, junto a diversas provocaciones como disparos, lanzamiento de piedras, proferir ofensas y otras muchas.

Los ejercicios de las tropas norteamericanas han provocado daños ecológicos irreparables al entorno, incluso han estacionado allí submarinos nucleares. Violando hasta el ilegal tratado que Estados Unidos esgrime para mantener su presencia militar, la base fue convertida en 1994 en campamento de refugiados, en gran parte haitianos, y aún se utiliza ocasionalmente para esto fines. Ante tales hechos Cuba ha asumido invariablemente una actitud firme y serena, no se ha dejado provocar ni intimidar. Los combatientes de la Brigada de la Frontera, unidad de las Fuerzas Armadas Revolucionarias encargada de la defensa de este límite fronterizo artificial, son ejemplo de preparación profesional, valor y disciplina.

Las máximas autoridades cubanas han declarado en muchas ocasiones que no aceptarán ninguna negociación con respecto a este territorio ilegalmente ocupado que no sea la retirada incondicional de las tropas extranjeras allí acantonadas contra la voluntad expresa del pueblo de Cuba. Con igual seriedad el gobierno cubano ha ratificado que no intentará recuperar sus legítimos derechos mediante la fuerza y esperará pacientemente a que la justicia se imponga tarde o temprano.

La situación actual es la siguiente: el 12 septiembre 2003 habían 660 detenidos de 16 países árabes u otros del tercer mundo, de ellos hay varias decenas de niños. Estos presos hablan 40 idiomas o dialectos, por lo que apenas pueden comunicarse entre sí. No se consideran prisioneros de guerra, ni se les ha acusado de nada, por lo que no se les hará juicio. Se han entregado a las autoridades norteamericanas 5600 cartas dirigidas a sus familiares que no han sido tramitadas por no existir traductores para proceder a la censura. Algunos de ellos han muerto y otros se suicidan. Parece que estarán allí hasta que mueran; hay posibilidades de que se este haciendo un experimento de carácter psicológico.

El Comité Internacional de la Cruz Roja hizo una visita y está solicitando a las autoridades norteamericanas que sean formalmente acusados y enjuiciados, así como un mejoramiento de sus condiciones de vida (sobre todo a los niños) y facilidades para que se comuniquen con sus familiares.
Conclusiones

Como se ha visto, no solo nuestro país, sino la mayoría, están en desacuerdo con las bases navales, y existe una política en la ONU, con sus propias leyes, rechazando estas bases. No obstante a esto, Estados Unidos mantiene su base en territorio nacional, violando estas leyes internacionales, y según la situación política existente, los norteamericanos van a mantener esta base, quedando pocas esperanzas para nuestro pueblo, de que esta entrega se haga algún día. A pesar de esto, seguimos insistiendo, y trazando estrategias para lograr este propósito.
Bibliografía

1. Enciclopedia: Todo sobre Cuba. – Esencia del tratado y acuerdos.

2. http://weltmx.blogspot.com/

3. http://war-iran.blogspot.com/

4. http://sintrauma.blogspot.com/

5. http://cubadebate.cu

6. http://cubadefensa.cu

Autor:

René Maleta

Terminos buscados en el tema:

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