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El factor alimentario en la presencia de la deficiencia…

El factor alimentario en la presencia de la deficiencia…

Resumen
Entre las carencias nutricionales específicas,
la más frecuente es la ferropenia, y la dieta que se consuma puede influir de
manera notable en la absorción del hierro. Es nuestro objetivo con esta revisión
insistir aún más con nuestros Médicos de Familia en la importancia que tiene
su labor preventiva para evitar esta manifestación; que si bien son muchos los
factores que pueden llevar a la ferropenia, la dieta toma un lugar muy
relevante, y se corrige solo con una buena orientación sobre los alimentos
ricos en hierro y en su mejor combinación para favorecer su absorción.
DeCS: ANEMIA FERROPRINA/dietoterapia; ANEMIA
FERROPRINA/prevención & control; DEFICIENCIA DE HIERRO; ENFERMEDADES
CARENCIALES/dietoterapia; ENFERMEDADES CARENCIALES/prevención & control.
 
La ferropenia es una de las más frecuentes
carencias nutricionales específicas, y conjuntamente con la anemia a que da
lugar, constituyen un verdadero problema de salud en los países más
desarrollados,1,2 y por supuesto mucho más
evidentes en los subdesarrollados.
Antes del triunfo de la Revolución los niños en
Cuba morían a consecuencia de la desnutrición, el parasitismo, la anemia y
otras enfermedades, debido a la inadecuada atención médica y a las deficientes
condiciones socioeconómicas. Luego de 1959, la salud se ha convertido en uno de
los intereses más significativos de la sociedad, teniendo un relevante papel la
atención primaria; de ahí el constante esfuerzo e inagotable trabajo por la
correcta preparación y capacitación de nuestros Médicos de Familia.
En nuestro país no encontramos problemas de
salud relacionados con la malnutrición proteico energética por defecto, pero sí
existen alteraciones nutricionales por exceso, dado por el tipo de dieta que se
consume, que puede influir de manera notable en la absorción del hierro. La
forma de combinar los alimentos también pueden modificar su absorción,3-5
por tanto, los hábitos inadecuados de alimentación, en la mayor parte de los
casos, contribuyen a la deficiencia de este elemento. La ferropenia se presenta
principalmente en la infancia y adolescencia por ser momentos en los que
aumentan las necesidades de hierro.1,3
Williams6
en el año 1977, en una investigación realizada en la ciudad de Pinar del Río,
informa un 20 % de niños de 6 meses a un año de edad con cifras de hemoglobina
(hb) inferiores a 10 gl, y un 63 % de valores por debajo de 11 gl, y señala que
prácticamente todos los niños con hb inferior a 10 gl, tenían el hierro sérico
inferior a 60 microgramos por ciento.
John Gay7
en un trabajo realizado sobre tendencia alimentaria-nutricional en Cuba en los años
80, encontró que la deficiencia de hierro era el estado carencial más
frecuente en Cuba en niños entre 6 meses y 3 años de edad. Es evidente que la
anemia es la manifestación tardía de la carencia nutricional por este
elemento; sin embargo, si poco se conoce de la epidemia de la anemia ferripriva,
aún se ha estudiado menos de la carencia de hierro sin anemia.
En los objetivos, propósitos y directrices para
incrementar la salud aparece que en el año 1990, el 50 % de los niños de 6-12
meses, presentaron anemia ferripriva; en el 1995, un 35 %, y el propósito es
disminuirla en el año 2000 a un 25 %. El factor alimentario tiene un peso
importante en la presencia de la deficiencia de hierro, lo cual nos motiva a
hacer esta revisión, para que nuestros médicos puedan orientar a sus pacientes
correctamente.
Metabolismo del hierro:
El hierro es fundamental para ciertos procesos
metabólicos y enzimáticos; es esencial para el crecimiento, desempeña un
papel vital en la estructura de la molécula de la hemoglobina, y se encuentra
en el organismo en cantidades mayores que cualquier oligoelemento.8,9
Los alimentos de origen animal son más ricos en
hierro que los vegetales, y además su absorción es mayor; así como también
es válido señalar que el hierro contenido en la leche de mujer, se absorbe en
mayor por ciento que el de otras leches.4,5,9,10
El hierro se puede absorber en cualquier parte del tubo gastrointestinal,
pero su absorción máxima es en el duodeno. Llega aquí a través de los
alimentos en forma férrica, y en el estómago por la acidez gástrica es
reducido a ferroso.3,8,9
Una vez reducido penetra a la circulación, y se
une a una proteína (la transferrina) para su transporte en sangre; ya en los
tejidos, este hierro se une a otra proteína (la apoferritina) para formar
ferritina, que es la forma de almacenamiento del hierro. Esta proteína tras una
reducción enzimática se desdobla en apoferritina y hierro de nuevo, este pasa
al plasma y la apoferritina libre se une a un nuevo átomo del mineral.3,8,11
El hierro plasmático es llevado en combinación
con la B globulina transferrina a la médula ósea para formar la hemoglobina, y
a los depósitos a nivel de órganos como son: el hígado, la médula ósea, el
bazo y el músculo esquelético.3,8,9 En el
interior de los tejidos, el hierro se deposita en 2 formas: ferritina y
hemosiderina. La primera formada por apoferritina y ferritina que contiene
hierro, y ante una disminución del hierro, este puede ser absorbido de la
ferritina más fácilmente que de la hemosiderina. Asimismo, la excreción del
hierro es muy escasa, y se realiza a través de las heces, la orina y la piel,
en el caso de las adolescentes; la menstruación es otra vía por la cual hay pérdida
de hierro.3,4,9
Metabolismo del hierro en el niño:
El feto lo recibe a través de la placenta en un
transporte activo. Los depósitos al nacer son escasos si existe ferropenia
materna grave, prematuridad o se liga precozmente el cordón umbilical.
El recién nacido tiene alrededor de unos 78
mg/kg, es decir 250 mg. Con la hemólisis inicial se deposita hierro en las células
del sistema reticuloendotelial, las que van pasando al plasma para cubrir las
necesidades del crecimiento. Durante los 2 primeros meses de vida, la hb sufre
una caída, hecho que se ha atribuido a una disminución de la actividad
eritropoyética,3,8 pero después de los 2 meses,
la médula ósea comienza su actividad y comienza a elevarse la hb.
Paralelamente a este fenómeno, los depósitos de
hierro disminuyen, razón por la cual la administración del hierro en esa época
es importante, así como también los alimentos ricos en este mineral, que de no
administrarse adecuadamente en el lactante, se produciría una nueva caída de
la hb alrededor del 6to mes.6,12 Las
necesidades para el crecimiento del lactante son de unos 0,6 mg/día, lo que
unido a las pérdidas (0,5 mg/día) hacen que las necesidades sean
aproximadamente de 1 mg/día, y como la absorción rara vez supera el 10 %, la
ingestión aconsejada es de alrededor de 10 mg/día.3,5,9,12
Es la lactancia materna el alimento fundamental
durante los meses iniciales de la vida, por la composición bioquímica que
posee y por ser capaz de suplir en general las necesidades del lactante en los 6
primeros meses de vida, y aunque es pobre en hierro su absorción alcanza un 50
%, ya que contiene en comparación con otras leches un menor porcentaje de
calcio, fósforo y proteínas, pero mayor en lactoferrina y vitamina C.4,13,14
Diversos factores como la disponibilidad de sucedáneos
de la leche y su comercialización, la evaluación de la función de la mejor en
la sociedad, así como las actividades del personal de la salud en cuanto a la
preparación de las madres para la lactancia, influyen en el tiempo de empleo de
la lactancia materna.
En el período de 12-24 meses aparece la anorexia
fisiológica. Este hecho sin duda alguna propicia la sustitución de otros
alimentos por la leche, a estos se puede añadir la prolongación de los
patrones de la toma de la leche, que se le venía suministrando al niño. Además
el mayor porcentaje de los niños de esta edad asisten a círculos infantiles,
donde ingieren determinadas cantidades de leche, a la que se adiciona la
suministrada en la casa.
Aún persisten los malos hábitos de la lactancia
artificial, lo que para nosotros es importante, si partimos del conocimiento que
la leche de vaca es la más usada, y que ésta presenta poco contenido de
hierro, del que sólo se absorbe además el 10 %, que desplaza a otros alimentos
ricos en hierro y que también dificulta la absorción de estos alimentos; a lo
que podemos añadir el criterio de autores que plantean que el exceso de leche,
sobre todo la pasteurizada, puede provocar microhemorragias gastrointestinales.3,10,13
Esta tendencia al consumo de dietas inadecuadas
en porcentajes mayoritarios de la población infantil pudiera estar influido por
hábitos socioculturales negativos y por el falso concepto de que la leche es el
alimento fundamental en todas las edades. Todo ello nos conduce a trabajar para
modificar estos hábitos, y esto fundamentalmente es lo que queremos lograr a
través de la intervención directa del médico de la comunidad.
Diagnóstico de la ferropenia:
Entre las pruebas bioquímicas que pueden
emplearse para evaluar el estado de hierro corporal, la protoporfirina
eritrocitaria libre (PEL) tiene la ventaja de que puede utilizarse como una
prueba de pesquisaje debido a su fácil procesamiento y bajo costo. Por el
contrario el hierro sérico, la saturación de transferrina y la ferritina sérica
son más difíciles de realizar por el tiempo que requieren y por ser los
reactivos más costosos.
La medida de la PEL se ha simplificado
recientemente mediante el método hematofluorimétrico, por el cual el análisis
puede efectuarse en pocos segundos en sangre capilar, siendo su valor normal
entre 20-50 mcg/dl. El cociente PEL/hb es un índice útil en la deficiencia de
hierro porque cuando las reservas de este se agotan, y antes de que se haga
evidente la anemia, el cociente PEL/hb aumenta (tabla 1).

La determinación de PEL se realiza mediante
punción digital en base a la técnica de Heller modificada de acuerdo con el
trabajo de López de Lama en su Tesis para Optar por el Título de Especialista
de I Grado en Laboratorio, realizado en Ciudad de La Habana en 1983, lo que nos
permite utilizar la mitad del volumen de sangre así como el resto de los
reactivos, siendo su valor normal de 20-50 mcg/dl. El cociente PEL/hb es un índice
útil en la deficiencia de hierro, porque cuando las reservas de este se agotan,
y antes de que haga evidente la anemia, el cociente PEL/hb aumenta.15
Repercusión de la ferropenia:
Debemos recordar que la punción de las enzimas
que contienen hierro, o que dependen del hierro, pueden disminuir en la fase
temprana su deficiencia, quizás incluso antes de aparecer la anemia; por tanto,
podemos deducir que habrá repercusión sobre el estado de salud desde estadios
previos a la ferropenia.3,12
Numerosos estudios han tratado de implicar a la
deficiencia de hierro como causa del incremento de la susceptibilidad a las
infecciones. Se conocen actualmente datos a favor de esto, tanto clínicos (las
infecciones agudas, sobre todo las respiratorias, tienen mayor incidencia en niños
con anemia ferropénica, y cuando se trataron con hierro evolucionaron mejor),
como de laboratorios (disminución de la prueba de inmunidad celular específica
como la de la transformación linfocítica y las de hipersensibilidad cutánea y
de inmunidad celular inespecífica o fagocitosis, o como el descenso de
mieloperoxidasa a nivel de leucocitos y pared intestinal y valores anormales de
la prueba del nitroazul de tetrazolio).3,10,12
Ha existido la impresión clínica de que los
pacientes deficientes de hierro se caracterizan por ser inapetentes, irritables
y carentes de interés en el medio que los rodea, y se cree que estas características
desaparecen varios meses después de establecido el tratamiento con hierro.3,10,12
Se sugiere que la deficiencia de hierro en ausencia de anemia puede provocar
alteraciones de la conducta con efectos adversos sobre la capacidad de prestar
atención y la memoria.5,10,12 Igualmente,
existen evidencias de que la deficiencia de hierro puede disminuir la tolerancia
al ejercicio y la capacidad de trabajo, aún con anemia ligera.3,10,12
También ha sido demostrado un retardo en el crecimiento con recuperación
después del tratamiento con hierro.3,10,12
Considerándose que existen suficientes
evidencias de que la deficiencia de hierro es una enfermedad sistémica, y
muchas de las alteraciones funcionales no dependen de la anemia, algunas de las
cuales pueden precederla, insistimos y consideramos de vital importancia el
diagnóstico de la ferropenia en sus primeros estadios, así como la posibilidad
de la instalación de la terapéutica férrica como profilaxis de la anemia, y
la posibilidad del médico de intervenir de forma directa en los cambios de los
hábitos alimentarios de nuestra población.
El hierro de la dieta y su absorción:
El hierro en la dieta se presenta en 2 formas químicas
diferentes: hierro hemínico y hierro no hemínico. El hierro hemínico es un
componente de hemoglobina y de la mioglobina, por lo que está presente en las
carnes, aves, pescados y mariscos, así como también se encuentra en gran
cantidad en productos elaborados con sangre bovina, morcillas, entre otras.
El hierro hemínico es fácilmente absorbible en
cantidades entre 30 y 60 % del total ingerido, y su biodisponibilidad no está
influida por las características de la dieta. En una dieta adecuada este sólo
representa una pequeña parte del hierro total ingerido (10-12 %).
El hierro no hemínico se encuentra
fundamentalmente en leguminosas, cereales, vegetales, vianda y en general en
casi todos los alimentos (tabla 2).
 

La absorción del hierro no hemínico es baja, en
ocasiones menos de 3 %, y varía notablemente en cada comida por la presencia de
factores dietéticos que aumentan o inhiben su absorción, por lo que puede
elevarse hasta 4 veces más su biodisponibilidad con un adecuado balance de
estos factores.3-5,7
Factores que determinan la absorción del hierro
no hemínico:
Sobre el aumento de la absorción del hierro no
hemínico tiene un efecto consistente el ácido ascórbico (vitamina C) y el
tejido animal (carnes, pescados y aves).7 Otros
factores como son los fitatos (presentes en el germen y el salvado de los granos
y cereales), y los taninos (en el té y en menor proporción en el café), se
conocen como inhibidores de la absorción del hierro.6,7
El exceso de leche artificial también contribuye a la pobre absorción
del hierro.3,10,15
Tanto los factores que eleven como los que
inhiben la absorción del hierro, van a ejercer su efecto si se ingieren simultáneamente
con los alimentos ricos de hierro no hemínico, es decir, si están presentes en
la misma comida.5,7
La absorción de hierro está por tanto influida
por la combinación de alimentos ingeridos en una comida dada.4,7
Es decir, la cantidad de hierro total de la dieta
es tan importante como la biodisponibilidad del hierro no hemínico ingerido. Al
hablar de la influencia del ácido ascórbico con relación al hierro es
importante conocer las frutas y vegetales que contienen dicho elemento (tabla
3), así como algunos alimentos que contienen hierro no hemínico.3,4,16
Tabla 3. Contenido de vitamina C
en frutas y vegetales seleccionados

Frutas y vegetales

Miligramos

Pimiento crudo (1 mediano)

140

Guayaba (1 pequeña)

121

Fruta bomba (1 taza en cubitos)

92

Pimiento asado (1 mediano)

82

Naranja (1 mediano)

58

Mango (1 mediano)

51

Col cruda (1 taza)

47

Tomate (1 grande)

46

Berro (1 taza)

43

Toronja (1 mediana)

38

Boniato cocinado (1 taza)

34

Papa cocinada (1 taza)

32

Acelga cocinada (1 taza)

25

Calabaza (1 taza)

20

Chayote (1 taza)

13

Limón (1 cucharada de jugo)

5

Por otro lado, más que la cantidad y frecuencia
de los alimentos ricos en hierro, hay que tener en cuenta su biodisponibilidad.
Es importante que nuestra población conozca que no sólo los alimentos ricos en
hierro se limitan a las carnes y el huevo, sino que existen otros alimentos que
también aportan gran cantidad de este elemento y que la asociación de muchos
de ellos, incluso sin estar presentes en las carnes, aumentan su
biodisponibilidad.
La ingestión de leche, conjuntamente con otros
alimentos, influye determinantemente en la biodisponibilidad del hierro
contenido en estos, al inhibir su absorción; sin embargo, Lazlo J.A citado por
John Gay refiere que la biodisponibilidad del hierro de los cereales aumenta con
la ingestión de leche, posiblemente por la acción de pequeños polipéptidos
que se forman durante la ingestión de proteínas.7
Existen variadas combinaciones de alimentos a los
que debemos prestar atención, si queremos lograr una alimentación rica en
hierro; tal es el caso en que se adiciona a los vegetales o al maíz, carne.4,5
También el pescado en una cantidad tan pequeña
como 30 gramos, añadido al huevo, puede aumentar la absorción del hierro.5
Asimismo la inclusión en la comida de naranja,
toronja u otra fruta o vegetal rico en vitamina C aumenta la absorción del
hierro no hemínico.4,5
Además de los casos mencionados que incrementan
la absorción del hierro, debemos referirnos a otras combinaciones que tienden a
influir la absorción de este elemento: alimentos como el té o el huevo, al
asociarse con alimentos que contienen hierro inhiben su absorción.3-5
Por ejemplo, para aumentar la biodisponibilidad
del hierro de la dieta de una comida que no tiene carne podemos combinar los
alimentos de la manera siguiente: en 2 uniades de tortilla, 1 taza de congrí, 1
taza de berro y 1 de fruta bomba natural, el hierro total presente es de 16,9
mg, el absorbido de 0,50, el % es de 8 y la biodisponibilidad sería intermedia;
sin embargo, si consumimos 2 unidades de tortilla, 1 taza de congrí, 1 de yuca
con mojo y media de natilla de chocolate, el total de hierro será de 16,9 mg,
pero su absorción será de 0,21 mg, el % de 3 y la biodisponibilidad se
mantendrá baja.
Pese a que la labor de prevención de la salud ha
progresado, indiscutiblemente todavía persisten familiares para los que la
obesidad es sinónimo de salud y belleza en los niños, por lo que hay que
profundizar en la correcta orientación mediante un sistemático trabajo
educativo a través de la puericultura y trabajo de terreno. Es importante tener
un acercamiento a los reales hábitos alimentarios de nuestra población e
influir de la forma más adecuada sobre ellos. Esta labor tiene que ser diaria
sin permitirnos el cansancio, sólo así lograremos reducir de forma
significativa esta alteración nutricional.
Summary
The most frequent specific nutritional deficiency
is iron-deficiency, so the diet consumed by a person may remarkably affects iron
absorption. Our objective in making this review is to insist once more on the
importance of the preventive work of family physicians to avoid this disease. It
is true that many factors may lead to iron-deficiency but diet plays a major
role since it can be modified by a good recommendation on iron-rich foodstuffs
and their best combination to favor iron-absorption.
Subject headings: ANEMIA, IRON-DEFICIENCY/diet
therapy; ANEMIA, IRON-DEFICIENCY/prevention & control; IRON DEFICIENCY;
DEFICIENCY DISEASES/prevention & control; IRON DEFICIENCY/diet therapy.
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    febrero de 2002.
    Dra. Marlen Ruiz González. 10 de Octubre # 1375 apto. 11 entre Avenida de
    Acosta y O´Farrill, municipio 10 de Octubre, Ciudad de La Habana, Cuba.
    Marlen Ruiz González,1
    María Victoria Picó Bergantiños,2 Lourdes
    Rosich García1 y Leonardo Morales Lamadrid3

    1 Especialista de I Grado en
    Pediatría. Profesora Asistente. Policlínico de Párraga.
    2 Especialista de I Grado en Fisiología. Profesora Asistente de la Facultad
    "Julio Trigo".
    3 Especialista de I Grado en Medicina General Integral.

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