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El adventismo del séptimo día al descubierto

El adventismo del séptimo día al descubierto
Introducción
Las falsas enseñanzas de Ellen G. White
Ocultismo en el adventismo del séptimo día
Escuela sabática y el uso de la cruz invertida
¿Vampiros vegetarianos?
¿Una ley dominical?
La marca de la bestia (la marca de su nombre) es el nombre o el numero de su nombre
Afirmaciones contradictorias de Ellen G. White sobre la naturaleza de cristo
Profecías fallidas de Ellen
INTRODUCCION
Este estudio es en gran parte una adaptación de varios artículos y análisis que tome de la página de Román

Quirós, algunos foristas de internet y de Sydney Cleveland. Espero que les sea de bendición.

La Iglesia Adventista del séptimo día es una denominación supuestamente cristiana. La denominación surgió del movimiento millerita en los EE. UU. a mediados del siglo 19 y se estableció oficialmente en 1863. Este grupo pensó que Cristo vendría a la tierra en 1843 y como Cristo no vino, entonces cambiaron para la fecha de 1844, tampoco llego Cristo a la tierra. Entonces dijeron que si llego, pero Cristo no vino a la tierra, sino que estando en el cielo se movió del lugar santo del templo del cielo a otro lugar (al lugar santísimo) y eso les sirvió de consuelo, pero muchos que eran personas que eran honestos consigo mismos lo rechazaron como un engaño y una excusa por mucho que estuviera avalada por una visión de Hiram Edson. Todavía en nuestros días hay personas que dicen que Cristo volverá tal o cual día; pero eso es falso. Nadie sabe ni el día ni la hora aunque se pongan furiosos los grupos sectarios. Esto me hace recordar a Ezequiel Ataucusi, quien dijo que resucitaría al tercer día después de su muerte y sin embargo no resucito. Un seguidor de Ataucusi me dijo que había resucitado en espíritu y por ello nadie lo había visto. Ante semejante respuesta me quede pensando y me hacia la pregunta ¿porque los fanáticos tienen que dar excusas como esas? Las sectas se excusan en lugar de reconocer sus herejías.

Entre los fundadores de la iglesia adventista se destaca Ellen G. White, quien escribió numerosos libros de los cuales los adventistas han hecho escritos inspirados aun cuando contradicen la biblia. Algunos otros aceptan de mala gana que ella se equivocaba. Los adventistas deben entender que si Ellen es infalible, entonces “el Adventismo tiene una Papisa”.

La biblia es infalible y la única norma de verdad. Los católicos creen en la biblia, las tradiciones y el papa, los adventistas, en la biblia y los escritos de Ellen, pero los cristianos solo ven en la biblia la única norma de verdad.

Si los adventistas se han negado a su derecho de pensar y esperan que sus líderes piensen por ellos, en lugar de dejar a Dios que los guie y enseñe a través de su palabra, la biblia, entonces que acepten las consecuencias eternas de tomar esas decisiones. Algunos adventistas dicen que ellos no tienen a ningún escrito por infalible en cuestiones de doctrina, sino solo la biblia. Pero eso es falso. El adventista John T. Baldwin reconoce verazmente: “La teología Adventista tiene una fuente secundaria de autoridad doctrinal fuera de la Biblia” (J. T. Baldwin, “Historicization and Christian Theological Methods”, Journal of the Adventist Theological Society 4 (Otoño 1993):170).

Quiero mostrar de manera clara las falsedades, contradicciones y añadiduras de Ellen para que usted pueda conocer la verdad y decida a quien servirá. A Ellen y sus escritos o a Dios y su palabra. Usted decide.

LAS FALSAS ENSEÑANZAS DE ELLEN G. WHITE
Ellen escribió: “En estas cartas que yo escribo, en los testimonios que yo doy, estoy presentando a vosotros lo que el Señor me ha presentado a mí. Yo no escribo ni un sólo artículo en el periódico expresando meramente mis propias ideas. Ellas son lo que Dios ha revelado delante de mí en visión — preciosos rayos de luz que brillan desde el trono” (Testimonios 5, p. 67).

Vamos a ver si lo que ella escribió fue algo que Dios le revelo o solo fueron alucinaciones o visiones del diablo.

1. ¿Entro el Señor Jesús del lugar santo al lugar santísimo por primera vez en 1844?

Eso creyó Ellen; sin embargo en Hebreos 6:19-20, se nos dice claramente que el Señor Jesús entró “dentro del Velo”, luego de su ascensión, lo cual confirma la entrada de Cristo al Lugar Santísimo. ¿Cómo sabemos que estar dentro del velo es en el lugar santísimo? Si leemos Levítico 16: 2 se hace claro esto: “Y Jehová dijo á Moisés: Di á Aarón tu hermano, que no en todo tiempo entre en el santuario del velo adentro, delante de la cubierta que está sobre el arca, para que no muera”. También Éxodo 26: 33 dice lo mismo: “Y pondrás el velo debajo de los corchetes, y meterás allí, del velo adentro, el arca del testimonio; y aquel velo os hará separación entre el lugar santo y el santísimo”.

Cristo no es sacerdote según el orden de Aarón, sino según el orden de Melquisedec (Heb. 7: 11). Melquisedec no tenía templo, ni servicio del templo, así que Cristo no debería tener ninguno”.

Hebreos 9:12 dice que el Señor Jesús entro al lugar santísimo. Veamos lo que dice: ” y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna”. Los adventistas dicen que esta no es una buena traducción, sin embargo la mayoría de eruditos la traducen de esta manera. Para un estudio más detallado recomiendo un buen estudio “Ta Hagia y otros temas de Hebreos” escrito por Eduardo Martinez Rancaño, quien demuestra de manera contundente que Jesús si entro al lugar santísimo.

El escritor a los Hebreos dice que la carne de Jesús es el velo (Heb. 10: 20). Esto muestra que las cosas del templo y el mismo templo eran simbólicos. Las siete lámparas en el templo celestial “son los siete espíritus de Dios” (Apoc. 4: 4). Entonces no son lámparas literales. Ya en Apocalipsis 21: 22 se dice: “Y no vi en ella templo; porque el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”. ¿Lo notan? En el cielo no hay templo.

¿Por qué entonces se dice que en el cielo hay un templo? Eso solo es lenguaje simbólico para hablar de la presencia Santa de Dios. Cuando la santa ciudad, la nueva Jerusalén desciende, esta ciudad no tiene templo porque “el Señor Dios Todopoderoso es el templo de ella, y el Cordero”.

2. Amalgama del hombre y la bestia.

Ellen escribió en dos de sus libros lo siguiente: “Pero si hubo un pecado, por encima de cualquier otro, que requería la destrucción de la raza por medio del diluvio, fue el crimen degradante de la amalgama del hombre y la bestia, un crimen que desfiguró la imagen de Dios y causó confusión por todas partes” (Spiritual Gifts, tomo 3, p. 64, 1864). “Cada una de las especies de animales que Dios había creado fue preservada en el arca. Las especies confusas que Dios no creó, y que eran el resultado de la amalgama, fueron destruidas por el diluvio. Desde el diluvio, ha habido amalgama entre hombres y bestias, como puede verse en la interminable variedad de especies de animales y ciertas razas de hombres” (Spiritual Gifts tomo 3, p. 75, 1864).

La Idea de la amalgama entre hombre y bestia podemos encontrarla en la gnosis y escuelas de enseñanza esotérica:”Desgraciadamente algunos seres humanos auténticos, se degeneraron terriblemente y se mesclaron con algunas bestias…” (Pagina 8 y 9 Lección 7 Escuela Superior de Enseñanza Esotérica, Iglesia Gnóstica Cristiana Universal).

Antes de hacer un análisis de estas dos citas de Ellen quiero citar como estaba en ingles: “Amalgamation of man and beast” que se traduce “amalgama de hombre y bestia” y no “amalgama de hombres y de bestias” como algunos adventistas la traducen. Si esa fuese la mejor traducción entonces en ingles diría: “amalgamation of

man and of beast” que no es lo mismo.

Si por amalgama Ellen quiere decir que se unieron los hijos de Dios con los hijos de los hombres para vivir una

vida de corrupción “Al mezclarse los hijos de Dios con los hijos de los hombres, se corrompieron, y por casarse

con ellos, perdieron, mediante la influencia de sus esposas, su carácter peculiar y santo, y se unieron con los

hijos de Caín en su idolatría” (Spiritual Gifts, vol. 3 pp. 60, 61) entonces no diría “Pero si hubo un pecado por

encima de los demás que clamaba por la destrucción de la raza por el diluvio fue el crimen básico de la

amalgama de hombre y bestia que desfiguró la imagen de Dios, y causó confusión por todas partes”.

Simplemente esto nos habla de otro pecado.

Nótese que el pecado de amalgama según muchos adventistas era la unión de los hijos de Dios con los impíos hijos de Cain para vivir una vida corrupta. Otros creen que esta amalgama solo se refiere al matrimonio entre justos e impíos en matrimonio, lo cual refutaremos más adelante.

Cuando se dice: “Pero si hubo un pecado por encima de los demás”, significa que hay mas pecados, no uno solo que supuestamente es “unión entre justos e impíos que incluye, casamientos entre fieles e infieles, idolatría, robo, asesinato, poligamia, lujos excesivos, destruían animales y se los comían lo que los hacían más violentos y negaban la existencia de Dios”.

Nunca pensé que algunos adventistas dijeran que la amalgama era un pecado (singular) de unión con los impíos para cometer muchos otros pecados como casarse entre fieles e infieles, para unirse en la idolatría, robo, etc. Esta respuesta dada por algunos adventistas es una salida que he oído, pero no convencen a nadie.

Si esta amalgama es como algunos dicen, entonces Ellen no diría: “un pecado por encima de los demás” ya que esta amalgama en si sería un solo pecado de unirse para cometer muchos otros.

Ellen no pudo separar este pecado de amalgama de otros si esta amalgama incluía estar unidos en todos los pecados en los que se unieron los justos e impíos para corromperse, pero ella hizo la distinción lo que implica que esta amalgama no puede referirse a unirse en una vida de pecado entre los hijos de Set y los hijos de Cain .

Lo que supuestamente “causo confusión por todas partes” en la primera cita debe de ser “Las especies confusas o mixtas que Dios no creo” según habla Ellen en la segunda cita.

Entonces aunque el pecado de los hombres desfigura en un sentido moral la imagen de Dios, lo que desfiguro la imagen de Dios, según Ellen en este contexto inmediato deben ser algunas razas de hombres. Así como las especies de animales causo confusión por la variedad, las razas de hombres debieron ser en el mismo sentido y según el contexto inmediato, la imagen desfigurada de Dios. Esta conclusión es inevitable y los adventistas lo tienen que aceptar.

Algunos adventistas han dicho que los negros, amarillos, blancos no son creación de Dios, por ejemplo el pastor adventista Luis Cajiga.

De nada sirve decir que estas razas de hombres son los pecadores, porque los pecadores son una raza de víboras (singular), no razas como señala Ellen. Así que esa excusa solo sirve para contradecir a Ellen. Además cuando ella habla de las variedades de especies de animales tiene que ver con lo físico que causa confusión y por lo tanto las razas de hombres se deben entender en el mismo sentido. No se puede entender metafóricamente como si Ellen hablara de raza de víboras (pecadores), sino en el mismo sentido de variedad de especies animales, que según Ellen, causa confusión.

¿Cuáles son estas razas de hombres de las que habla Ellen? Por si no lo saben los adventistas eso es racismo.

¿Hubieron especies confusas que Dios no creo? En Génesis 6:7 dice “Borraré de la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo, pues me arrepiento de haberlos hecho”. Todos los animales Dios lo creó, aun cuando El las destruyo a través del diluvio. Si fuera verdad lo que ella dice, entonces la biblia miente cuando dice que Dios destruyo hasta lo que había hecho, a saber los animales.

Ahora ella también dice: “Desde el diluvio ha habido amalgama entre hombres y bestias, como puede verse en la interminable variedad de especies de animales y ciertas razas de hombres”, Es decir no solo antes del diluvio hubo esta amalgama, sino después del diluvio, entonces ¿Cuáles son esas variedades de especies de animales que Dios no ha creado y por lo tanto no entraron en el arca? ¿Serán las serpientes, arañas, hormigas, abejas, avispas, sapos, etc.?

Cuando dos animales se cruzan entre sí, no producen una especie confusa, sino simplemente dan origen a una nueva variedad dentro del mismo género, lo cual es natural.

¡El racismo de Ellen al descubierto!

Si la amalgama entre animales produjo especies confusas, entonces la amalgama entre hombres también lo hizo. Entonces ¿Cuáles son esas “ciertas razas de hombres” de las que habla Ellen? Ella dijo que “puede verse”, entonces ¿Cuáles son? Esto es importante para distinguir entre los no creados por Dios para conocerlos. Yo no veo ninguna raza de hombre que sea confusa y que no sea creación Dios. Todos, sean negros amarillos, chinos, blancos, etc. Son creación de Dios. ¡El racismo de Ellen salió a la luz! Ella sin embargo condenaba el racismo, muy seguramente para aparentar humildad, pero lo oculto de su corazón la traiciono. Un adventista dijo que los que son de color negro y cabello ensortijado son humanos que el diablo malogro. ¡Que mala manera de hablar!

En la secta de los mormones fundada por José Smith, los negros no pudieron ser sacerdotes en su grupo hasta

1978, cuando deciden abolir este racismo ministerial en vista de la ola de críticas que recibieron por la lucha de la igualdad (“Profeta” de la ISUD, Spencer Kimball, Deseret News, June 9, 1978). Los Testigos de Jehová igualmente eran racistas. Veamos solo una afirmación racista de estos señores: “La maldición que pronunció Noé fue el origen de la raza negra… Ellos fueron y son una raza de sirvientes… No existe sirviente en el mundo tan bueno como el sirviente de color, y el gozo que él siente al prestar un servicio fiel es uno de los gozos más puros que hay en el mundo” (The Golden Age, Julio 24, 1929: p. 702).

Esta mentalidad racista era característica de las sectas que surgieron en el siglo 19. Satanás no solo trabajo en esto en los evolucionistas sino aun en los grupos sectarios.

Pablo Santomauro añade: “La claridad de sus comentarios es tan obvia que es imposible defender a la matrona del movimiento adventista con burdos juegos de palabras. Más imposible se torna (aunque no hay grados de “imposible”) la tarea de defenderla cuando tomamos en cuenta sus palabras en la obra Testimonios para la Iglesia: “La gente de color no debe exigir que se le ponga en un nivel de igualdad con los blancos… La obra de proclamar la verdad para estos tiempos no debe ser estorbada por el esfuerzo de querer ajustar la posición de la raza negra” (Testimonios para la Iglesia, Tomo 9, p. 21).

Las perlas de estiércol de Ellen

Ellen varias veces dijo que para Dios todos son iguales y que todos son hermanos, no importando las razas, culturas ni nada. “Todo miembro de la familia humana que se entregue a Cristo, todo el que escuche la verdad y la obedezca, llega a ser miembro de una misma familia. El ignorante y el sabio, el rico y el pobre, el pagano y el esclavo, el blanco y el negro: Jesús pagó el precio por el alma de todos ellos. Si creen en él, su sangre purificadora se aplica a ellos. El nombre del negro es escrito en el libro de la vida junto al nombre del blanco. Todos son uno en Cristo. El origen, la posición social, la nacionalidad o el color no pueden elevar o degradar a los hombres. El carácter es el que hace al hombre. Si un piel roja, un chino o un africano dan su corazón a Dios, en obediencia y fe, Jesús no lo ama menos debido a su color. Lo llama su hermano amado.”(Manuscrito

6,1891).

Pero aun cuando dijo todo esto, se le salió el racismo en varias otras declaraciones que hizo en otros libros. Por ejemplo: “Pero hay una objeción contra el casamiento de los miembros de la raza blanca con los de la negra. Todos deberían considerar que no tienen derecho a imponer sobre sus descendientes aquello que los pondría en desventaja; no tienen derecho a darles como herencia una condición que los sometería a una vida de humillación. Los hijos de estos matrimonios mixtos sienten rencor hacia los padres que les dieron esa herencia para toda la vida. Por esta razón, si no hubiera otras, no debería haber casamientos entre los miembros de la raza blanca y la de color (Manuscrito 7, 1896)” (Mensajes selectos, tomo 2, pp. 394, 395).

“En respuesta a preguntas formuladas acerca de la conveniencia de los casamientos mixtos entre los jóvenes

cristianos pertenecientes a las razas blanca y negra, quiero decir que este asunto me fue presentado en mi

experiencia pasada, y según la instrucción que el Señor me dio, no debería darse este paso, porque con toda

seguridad producirá controversias y confusión. Siempre he dado este mismo consejo. Entre nuestro pueblo no

debería estimularse esta clase de casamientos. Que el hermano de color se case con una hermana de color que

sea digna, que ame a Dios y guarde sus mandamientos. Que la hermana blanca que piensa unirse en matrimonio

con el hermano de color, rehúse dar ese paso, porque la dirección del Señor no se manifiesta en ese sentido.

“El tiempo es demasiado precioso para malgastarlo en las disputas que surgirían a raíz de esto. Que las cosas de esta índole no distraigan a los ministros de su trabajo. El llevar a cabo tal cosa creará confusión y estorbo. No contribuirá al progreso de la obra ni a la gloria de Dios (Carta 36, 1912).” (Ibíd., p. 395).

“No contáis con permiso para excluir a las personas de color de los lugares de culto. Tratadlos como propiedad de Cristo, lo que son, exactamente igual que vosotros. Deberían formar parte de la feligresía junto con los hermanos blancos. Debería realizarse todo esfuerzo por borrar el daño terrible [la esclavitud] que se les ha hecho. A la vez, no debemos llevar las cosas al extremo y caer en el fanatismo sobre este asunto. A algunos les parecería bien echar abajo toda pared divisoria y casarse con la gente de color, pero no es correcto enseñar o practicar tal cosa” (The Southern Work, p. 15).

“Se presentan oportunidades de continuo en los Estados del sur, y serán llamados a la obra muchos hombres de color cristianos y sabios. Pero, por varias razones, deben elegirse hombres blancos como líderes”(Testimonies, tomo 9, p. 202).

“La gente de color no debiera exigir que se los ponga en igualdad con la gente blanca” (Testimonies, tomo 9, p.

214).

“Nadie es capaz de definir con claridad la posición adecuada de la gente de color” (Testimonies, tomo 9, p.

213).

“La obra de proclamar la verdad para este tiempo no ha de ser estorbada por un empeño en regular la posición de la raza negra” (Testimonies, tomo 9, p. 214).

¡Qué montón de estiércol racista!

Algunos dicen que esta amalgama era el matrimonio entre justos e impíos, no la unión entre los hijos de Set e impíos para vivir una vida de corrupción que incluye no solo el matrimonio entre ellos, sino el robo, el homicidio, etc.

Pero si por amalgama solo se trata de la unión entre justos e impíos en matrimonio es una afirmación que no tiene sentido ya que después de que Ellen citara el pecado de los casamientos entre justos e impíos, idolatría, poligamia, robos y homicidio ella escribe: “Pero si hubo un pecado, por encima de todos los demás, que hizo necesaria la destrucción de la raza humana por medio del diluvio, ese pecado fue el vil crimen de amalgama entre hombres y bestias” lo que demuestra que ella está hablando de otro pecado distinto al que ya había mencionado antes (los casamientos entre justos e injustos). De allí que no se trate de uniones entre justos e impíos como quieren hacernos creer los adventistas.

Además hubiera sido muy fácil corregir a los críticos de Ellen si ella realmente hubiera querido decir casamientos entre justos e impíos. Lo cual ella nunca hizo, porque ella sabía lo que dijo.

Por otro lado ¿uso ella en el contexto, el término “hombre” para referirse a los justos? ¿No usaba ella el término hombre o hijos de los hombres para referirse a los pecadores? Si ella uso “hombre” para referirse a pecadores entonces ella no podía usar este término para hablar de los justos. Ella más bien uso los términos “los hijos de Dios” para referirse a justos, no uso el término “hombres” o “hijos de los hombres”, así que con “hombre” ella se refería a los pecadores.

Aun cuando ella dice que “Los hijos de Dios” se corrompieron al mezclarse con los hijos de los hombres y se volvieron idolatras, ella se refiere a ellos con esas palabras, no con “hombre”.

Veamos algunos de sus escritos en su contexto: “Los descendientes de Seth fueron llamados los hijos de Dios – los descendientes de Caín, los hijos de los hombres. Como hijos de Dios mezclado con los hijos de los hombres, se corrompieron, y por los matrimonios mixtos con ellos, perdido, a través de la influencia de sus esposas, su carácter peculiar y santo, y se unió a los hijos de Caín en su idolatría. Muchos de lado el temor de Dios, y pisoteado sus mandamientos. Pero hubo algunos que hicieron justicia, que temían y honor a su Creador. Noé y su familia fueron de los pocos justos.

La maldad del hombre era tan grande, y aumentó a un grado tan terrible, que Dios se arrepintió de haber hecho al hombre sobre la tierra, porque él vio que la maldad del hombre era grande, y que todo designio de los pensamientos de su corazón era continuo solamente el mal” (Los dones espirituales. Volumen 3: Página 61).

Así que cuando ella dice: “Pero si hubo un pecado por encima de otro, que llamó a la destrucción de la raza por el diluvio, fue el crimen de la amalgama de hombre y bestia” no está hablando de lo que hicieron los hijos de Dios con los hijos de los hombres, es decir unirse en matrimonio, sino de otro pecado. “Pero si hubo un pecado” señala a otro pecado.

Ellen menciono varios pecados que, según ella, los antediluvianos cometían: Casamientos entre fieles e infie les, idolatría, robo, asesinato, poligamia, lujos excesivos, destruían animales y se los comían lo que los hacían más violentos y negaban la existencia de Dios. Luego añade que existía aun otro pecado peor que los ocho mencionados, “La amalgama de hombre y bestia”.

Pero aun si se tratara de una amalgama entre los hijos de Seth y los hijos de Caín no significa que se pueda decir que el fruto de esta unión, no sea creación de Dios como ya vimos en Génesis 6:7. Los hijos de cristianos y personas malvadas siguen siendo creación de Dios, aun si son fruto de esta unión que Dios no desea. Por lo tanto ella no es nadie para decir que el fruto de esta unión entre hombre y bestia daría como fruto hijos no creados por Dios.

¿Satanás es el culpable porque él hizo esta amalgama entre hombre y bestia?

Tampoco se puede decir que satanás fue el culpable de que haya variedad de especies de animales y de las razas de hombres porque no hay evidencia bíblica de que satanás hiciera esto. Las variaciones en los seres vivos hoy en día suceden y no por obra de satanás, sino por muchas razones simplemente naturales y no son confusas.

Si satanás hizo esta amalgama, entonces él es el culpable de tal crimen, no los seres humanos, aunque todavía nadie ha demostrado que satanás hiciera esta amalgama que daría como resultado las variedades de especies de animales y las razas de hombres que según Ellen se puede ver.

Eduardo Martinez Rancaño dijo algo interesante: “”A Dios le gusta la variedad”. Por lo tanto, Dios se encargó de poner la necesaria variabilidad en los genes de los primeros humanos (y de otras criaturas) para dar lugar a las distintas variedades dentro de cada especie (llamadas “razas” entre los humanos). Todas son igual de humanas, todas igual de hermosas, y todas igual de queridas por Dios. Así de sencillo. Sin herejías, sin grotescas “amalgamas” imaginarias ni falsas “luces menores””. No puedo decir otra cosa que no sea amen, gloria a Dios, Aleluya.

¿Pudieron hacer esta amalgama entre hombre y bestia los seres humanos?

Si los humanos lo hicieron entonces si serian culpables, pero ¿donde está la evidencia? El hecho de que los antediluvianos fueran inteligentes y tuvieran mucho tiempo para aprender no es evidencia de que ellos hicieran una amalgama así, al menos evidencia bíblica no existe.

Algunos citan Levítico 19:19 que dice: “No harás ayuntar tu ganado con animales de otra especie; tu campo no sembrarás con mezcla de semillas, y no te pondrás vestidos con mezcla de hilos”.

Pero el texto no dice que una amalgama entre ganado con animales de otra especie de fruto de esa unión. Cuando Dios dijo: “No te acostarás con un hombre como quien se acuesta con una mujer. Eso es una abominación” (Levítico 18:22) no estaba queriendo decir que habría descendencia de esta práctica, solo estaba diciendo que es algo abominable, además que no es algo natural. Lo mismo sucede con Levítico 19:19 no es algo natural, por eso se da esa prohibición.

Citar Deuteronomio 22:9-11 tampoco sirve para suponer que hay descendencia de esta amalgama. El texto dice así: “No sembrarás tu viña con semillas diversas, no sea que se pierda todo, tanto la semilla que sembraste como el fruto de la viña. No ararás con buey y con asno juntamente. No vestirás ropa de lana y lino juntamente”.

¿Significa que el sembrar con diversas semillas habría una planta extraña? ¿No es más bien el deseo de Dios de que “no… se pierda todo” si se siembra de esa manera?

Cuando Dios dice: “No ararás con buey y con asno juntamente” tampoco está diciendo que porque se are el buey juntamente con el asno, entonces habría fruto. Eso solo lo pueden suponer los que quieren ver en la biblia lo que ellos quieren ver. Más bien lo que sucedería seria que al cruzarse se perdería la semilla (el esperma) lo cual no sería bueno, además que Dios creó a los animales para que se reproduzcan según su género. Ayuntar un buey con un asno sería una tontería por lo que no se debería intentar hacer eso ya que no daría nada de fruto. Por eso Dios estaría dando una prohibición contra el ser necio.

Han habido varias personas que creyeron que la razón de estas prohibiciones era que si podría surgir algún tipo de descendencia. Por ejemplo: Matthew Henry escribió: “Dios en el principio hizo al ganado según su género (Gén. 1:25), y debemos respetar el orden de la naturaleza que Dios ha establecido, convencidos de que es lo mejor y lo más correcto, y no crear monstruos” (Commentary on the Whole Bible, Lev. 19:19). John Wesley también dice algo similar: “Esto fue prohibido en parte para detener la curiosidad y audacia de los hombres, quienes podrían intentar cambiar las obras de Dios” (Explanatory Notes on the Whole Bible, Lev. 19:19).

Como pueden notar las personas dicen cuanta cosa se les cruza por su cabeza y muchos solo lo aceptan en lugar de meditar lo que la biblia dice al respecto. Ni Mathew Henry ni John Wesley demostraron nada, a ellos les fue suficiente afirmar lo que se imaginaron y listo, pero Dios nos llamo a escudriñar las escrituras, no a creer lo que dice Ellen, ni Wesley ni Mathew Henry.

En nuestros días quizás sea posible el hacer este tipo de amalgama entre animales de distinto genero, pero no está demostrado que en la antigüedad esto se hizo.

La amalgama entre creyentes y pecadores, aunque mala no significa que sea un pecado por encima de cualquier otro. No puede ser más grave que ser idólatra, pisotear los mandamientos de Dios, matar, o cometer adulterio. Quizás Ellen no esté diciendo que este pecado vil sea el más grande pecado que existió alguna vez, pero si dijo que hubo un pecado por encima de otros que le llevo a Dios a castigar a la humanidad a través con un gran diluvio. El matrimonio entre el pagano Asuero y Ester ¿fue un pecado “por encima de los demás” otros pecados, si es que fue pecado? No, de ninguna manera. El homicidio es más grave, el adulterio y la idolatría también lo es.

Sobre la amalgama entre animales ¿Qué de malo tiene el cruzarse entre animales de su mismo género? ¿Acaso

Dios los creo para que sean eunucos? ¿Acaso el cruce fue entre animales de otros géneros? ¿Acaso ese cruce daría fruto? En todo caso si ese fue un crimen tan vil, entonces se hubiera dicho eso en la biblia, pero la biblia dice qué pecados fueron los que le llevaron a Dios a castigar con un diluvio a la gente de esos días. “Y la tierra se había corrompido delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios a la tierra, y he aquí que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Entonces Dios dijo a Noé: He decidido poner fin a toda carne, porque la tierra está llena de violencia por causa de ellos; y he aquí, voy a destruirlos juntamente con la tierra” (Génesis 6:11-13).

Si en esos días se profanaba el sábado, ya que supuestamente, Dios ya les había dado como mandamiento a cumplir, entonces la profanación del sábado no era más grave que la amalgama y por lo tanto seria menos importante.

Palabras tan absurdas como las que escribió Ellen causo gran dolor en los adventistas que Ellen se vio obligada a sacar de sus publicaciones esas palabras embarazosas. El hijo de ella, Willie C. White, nos dice quien saco de esas frases de los escritos de Ellen: “En relación con los dos párrafos que se encuentran en Spiritual Gifts y también en El Espíritu de Profecía acerca de la amalgama y la razón de que estos párrafos fueran dejados fuera de los libros publicados posteriormente, y la pregunta sobre quién asumió la responsabilidad de dejarlos fuera, yo puedo hablar con toda claridad y seguridad. Fueron dejados fuera por Ellen G. White. Ninguna persona conectada con el trabajo de ella tenía ninguna autoridad sobre un asunto tal, y yo nunca oí que nadie le ofreciera consejo a ella en relación con esto. En todas las cuestiones de esta clase, Ud. puede decir con certeza que la Hermana White era responsable de dejar fuera o añadir asuntos de esta índole en ediciones posteriores de nuestros libros” (Selected Messages, Book 3, p. 452).

Ellen no pudiendo ocultar lo que escribió, se vio forzada a volver a publicar esos dos párrafos que le causaran gran dolor de cabeza, en otras publicaciones para no pasar como alguien que elimina lo que escribe (aunque ella nunca perdió esa costumbre).

El adventista Harold Clark, un biólogo llamó la atención a su obra hablando con el hijo de Ellen White, W. C. White, y D. E. Robinson, secretario de ella. Ninguno de estos hombres dudó nunca de que, con la frase “amalgama del hombre y la bestia”, Ellen White quiso decir el cruce entre el hombre y la bestia (Spectrum, 12 de junio de 1982, p. 11).

Algunos adventistas dicen: “Quizás Ellen se equivoco”. Bueno, si yo digo 1 + 1 = 37 no es que quizás me equivoque, sino que seguramente me equivoque. Lo mismo sucede con Ellen.

3. El fruto que Dios prohibió a Adán y Eva era una manzana.

Escribiendo a los pastores Prescott y Daniells el 11 de octubre de 1908, ella comparó El Templo Viviente con el fruto prohibido, y dijo: Como Adán y Eva, que tomaron la manzana del árbol del conocimiento del bien y el mal…” (Letter 224, 1903). La biblia no dice que el fruto que Adán y Eva tomaron fue una manzana, quizás lo que tomaron fue noni, maca o plátano; pero no lo podemos afirmar porque la biblia no lo dice. Alguien dijo que es posible que el fruto haya sido el higo, ya que inmediatamente después de que Adán y Eva comieran del fruto, fueron abiertos sus ojos, conocieron que estaban desnudos y “cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales” (Génesis 3:7). Esto es más creíble que lo que dice Ellen, aunque todavía no está claro si realmente fue un higo.

4. ¿Fue Adán engañado por satanás?

Ellen escribió: “Satanás, el padre de la mentira, engañó a Adán de manera similar, diciéndole que no era necesario que obedeciera a Dios, que no moriría si transgredía la ley” (Evangelism, p. 598).

La biblia dice algo diferente: “Y Adán no fue engañado, sino que la mujer, siendo engañada, incurrió en transgresión” (1 Timoteo 2:14). ¿Ya sabe quién nos intenta engañar?

5. ¿Quién cerró la puerta del arca de Noé, Dios o un ángel?

Ellen escribió: “La multitud burlona ve un ángel que desciende del cielo, cubierto con la brillantez como de un relámpago. El ángel cierra aquella maciza puerta, y se dirige nuevamente al cielo” (Spiritual Gifts, tomo 3, p. 68, escrito en 1864).Yn en otro libro escribió: “… Dios la había cerrado, y sólo Dios podía abrirla” (Patriarchs and Prophets, p. 86, escrito en 1890). En realidad Dios es quien cerró la puerta: “Y Jehová le cerró la puerta” (Génesis 7:16).Pero Ellen se contradice. La biblia no dice que Dios uso un ángel para cerrar la puerta del arca de Noé, eso solo lo dicen los que no quieren usar solo la palabra de Dios.

6. Mientras tentaba a Jesús, ¿aseguró satanás ser el ángel que había salvado a Isaac de una muerte segura ?

Ellen escribió: “Tan pronto como el largo ayuno de Jesús comenzó en el desierto, Satanás estuvo muy cerca con sus tentaciones. Trató de hacer creer a Cristo que Dios no requería que él experimentara la auto-negación y los sufrimientos que Él había anticipado. … Satanás también dijo que él había sido el ángel que había detenido la mano de Abraham, que se había levantado para sacrificar a Isaac” (Selected Messages, tomo 1, p. 273).

Ud. puede leer la Biblia de tapa a tapa, pero nunca encontrará ninguna evidencia que apoye esta supuesta conversación entre Jesús y Satanás. Los adventistas dicen que Dios le dio nueva información a Ellen que no les dio a los escritores bíblicos.

7. ¿Quién escogió a Judas para que fuera uno de los doce discípulos de Jesús?

Ellen escribió: “Cuando Judas fue escogido por nuestro Señor, su caso no era sin esperanza”. (Testimonies, tomo 4, p. 41). Lo que muchos no saben es que Ellen se contradijo cuando hizo esta otra afirmación: “Mientras Jesús preparaba a los discípulos para su ordenación, uno que no había sido llamado hizo notar su presencia entre ellos. Era Judas Iscariote, un hombre que profesaba seguir a Jesús. Vino adelante solicitando un lugar en el círculo íntimo de los discípulos. … Esperaba experimentar esto relacionándose con Jesús” (Desire of Ages, pp.293, 717). Por fin ¿Quién escogió a Judas? ¿Cristo o Judas mismo?

Sera mejor leer lo que la biblia dice: “Y cuando era de día, llamó a sus discípulos, y escogió a doce de ellos… Judas Iscariote, que llegó a ser el traidor. … Jesús les respondió: ‘¿No os he escogido yo a vosotros, los doce’? … No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros” (Lucas 6:13-16; Juan 6:70; 16:16).

8. ¿Requiere Dios una ofrenda por el pecado antes de perdonarnos?

Ellen escribió: “Ud. no puede desagraviar a todos, porque algunos de los que Ud. ha agraviado se han ido a la tumba, y la falta permanece registrada contra Ud. En estos casos, lo mejor que Ud. puede hacer es traer una ofrenda por el pecado al altar del Señor, y Él la aceptará y le perdonará” (Testimonies, tomo 5, p. 339).

La biblia dice otra cosa: “Si confesamos nuestros pecados, Dios, que es fiel y justo, nos los perdonará y nos limpiará de toda maldad” (1 Juan 1:9). No necesitas dar ofrendas por el pecado, sino solo necesitas arrepentirte y confesar a Dios y Dios te limpiara de tu pecado. El cristiano puede recibir perdón sin necesidad de hacer ofrendas o penitencias.

9. ¿Es pecado estar enfermo?

Ellen escribió: “Es pecado estar enfermo, porque toda Enfermedad Es El Resultado De La Transgresión” (Counsels on Health, p. 37).

La biblia dice: “Dicho esto, Satanás se retiró de la presencia del Señor para afligir a Job con dolorosas llagas desde la planta del pie hasta la coronilla. … A pesar de todo esto, Job no pecó ni de palabra” (Job 2:7, 10 NVI).

Job, Timoteo y otros personajes de la biblia estuvieron enfermos y no necesariamente porque pecaron. Muchas enfermedades son consecuencias del pecado, pero no todas. Muchos adventistas lo están también y no necesariamente porque han pecado.

10. ¿Sabremos el día y la hora exactos de la venida de Jesús?

Algunos creen que Dios les revelara el día y la hora del avenida de Jesús, pero eso es vana ilusión.

Ellen escribió: “Como Dios me ha mostrado en santa visión… oímos la voz de Dios como el estruendo de muchas aguas, que nos daba el día y la hora de la venida de Jesús” (Early Writings, pp. 15, 34, 285). A esto ella añadió: “Fue a medianoche cuando Dios escogió liberar a su pueblo. Mientras los impíos se mofaban alrededor de ellos, el sol apareció súbitamente, brillando en toda su fuerza, y la luna permaneció inmóvil” (Spiritual Gifts, tomo 1, p. 205).

La biblia dice otra cosa: “Manténganse despiertos porque no saben ni el día ni la hora” (Mateo 25:13 NVI). No será a media noche como ella afirma. Si Jesús vendrá a medianoche. Entonces Jesús no vendría como ladrón en la noche. Además el Señor Jesús aclaro: “Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana” (Marcos 13:35). “Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada. Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora en que menos lo esperen” (Mateo 24:42-45).

11. ¿Se arrepintió satanás después de su caída?

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